lunes 31 de agosto de 2009

beso de chicle soñado.

Cuando le dije que soñé con usted también soñé que le besaba, pero eso no se lo conté. Nuestros labios se juntaban mágicamente y sentía que los míos se volvían de chicle. Tampoco podía cerrar los ojos como sucede en los besos románticamente largos, quería recordar para siempre la primera vez que su rostro colgó de mis labios, y fue hermoso.


miércoles 26 de agosto de 2009

Romeo y Julieta no eran de este planeta

¿Ves a esa mujer que tiene el viento golpeándole el rostro? Esa soy yo. Con lentes oscuros y un pañuelo largo largo que arrastra el viento. Los labios entre abiertos, los ojos entre cerrados y con una cicatriz en el corazón que late lento. Camina acompasada por recuerdos fugaces de cosas que no fueron, ni serán. Por las noches se sueña aullando en silencio con la mirada perdida en la luna. Esa mujer, que soy yo, recuerda pasados cercanos, príncipes destronados, alientos desconocidos. Realidades que perturban el presente, tontamente porque fueron realidades a medias.

Es así la historia de siempre: continuas cuestas bajas amorosas, historias tan repetidas que cuando todo marcha de maravilla -y más que eso- se paraliza y no sabe como actuar. Trastabilla al caminar y no sabe decir: TEAMO -ni escribirlo- porque todo se vuelve furtivo y desequilibrado, porque se descubre una que no es, cuando más desea ser esa otra mujer del otro lado del puente. Sin lentes ni pañuelo, radicalmente otra, tan otra que blasfemaría si llegara a serlo.

Son estás pequeñas cosas: un blog, una mirada desconocida y otra escondida, un peligro latente de pecar de honesta, al decir abiertamente: LOEXTRAÑO y NOSÉQUERERLACOMODEBERÍA. Con miedo, claro, pero ante todo valentía. Son estás pequeñas cosas las que me dan ese impulso, mis 30 minutos conmigo misma, mi blog, mis letras, yo misma, como en la calle pero acá a solas y...bueno, con tu compañía.

lunes 27 de julio de 2009

Un sueño que soñé

Que alguna vez esta loba, en medio de su soledad, encontró a un lobo extraviado en el desierto. Entonces sus miradas se encontraron y se miraron fijamente como quien se reconoce a si mismo mirando el agua. Ella, esta que escribe, sintió el miedo más profundo que jamás pensó sentir, pero lejos de postrarse sumisa, se hubo echado a contemplar el horizonte alzando su cabeza como una esfinge, mientras el macho, también estepario, se acercaba cautelosamente con planes de reconocer aquel comportamiento tan extraño de parte de la hembra loba. Podían olerse el miedo a cientos de metros de distancia, más sin embargo ambos entraron en un rito de apareamiento indescriptible por su cualidad de inédito. Todo era nuevo en el desierto entonces, lobos que no se comportaban como tales, lunas que siempre estaban llenas, dunas y cactaceas como escenografía en la escena de enamoramiento entre fieras salvajes. Esa misma vez, desperté llorando y supe que todo era un sueño, que seguí soñando.

Un solitario





Un lobo siempre lo será. Muy a pesar de sus impulsos por auto domesticarse, seguirá siendo un solitario... aún en manada, pues nada ni nadie será lo suficientemente apto para poder sobrevivir en este valle de lágrimas que es su hábitat, su mundo. Un pequeño trauma ancestral y, por ello, se excitará con el pensamiento de asfixiar, lamer la sangre de su presa, pero sobre todo con su mirada moribunda pues todo ser se purifica con la muerte. Llegará tarde o temprano a sentirse asqueado hasta de si mismo y pensará en buscar la muerte o buscar su propio camino lejos de todo buscando un poco de tranquilidad espiritual.

El secreto está en saberse y aceptarse sin importar las decadencias extranjeras y reparando poco en las propias, sólo lo suficiente para poder encontrar la dirección correcta que han de seguir sus pasos. La imperfección forma parte del orden cósmico, el lobezno debe saberse imperfecto antes de ir a buscar la cueva que ha de almacenar su cuerpo al final de los días terrenales, luego el ascenso será calmo y nuestros antepasados nos recibirán con una danza alrededor del sol.
Aullemos a la luna que es nuestro sol de noche, amigos lobos.

jueves 23 de julio de 2009

mi Corazón


Se dice que el mío es un corazón de condominio, no han acertado del todo pues hubo estado alquilado y deshabitado por inquilinos que se fueron transfigurado en arte. Ahora es una gran galería. A mis veinte y cinco mi corazón está condenado a galería. Con una gran exposición permanente de fotografías de amores frustrados, olores pintados al óleo, caricias esculpidas sobre las paredes, mosaicos de TE QUIEROS y vitrales de esperanza que iluminan una gran familia de mariposas monarca danzándole al amor.


miércoles 15 de julio de 2009

respirando el olor añejado de mis letras.

Huy cuantos nervios, de volver a escribir en esta mi casa, he vuelto como siempre. Ahora sí pueden decir que soy predecible y que inevitablemente volveré cada que me valla de aquí.

Y por otro lado, qué te puedo decir, los días son extremadamente calurosos. Este verano está siendo severo, ya hizo mella en mi. La semana pasada, jueves y viernes estuve intensamente deshidratada. Diarrea, vomito y fiebre por 48 hrs. después un fin de semana calmo. Así podría decir que son mis días ultimamente: calmos de principio a fin.


Pasan tantas cosas que me lo pienso dos veces antes de describir a detalle. Amor, no sé si me lees, pero te extraño. Resultará que sea mejor que no me lea, pues la promesa de mantenernos lejos y sin comunicación me ha costado un poco más de lo que pensé, de cualquier manera ya está todo dicho y cualquier señal de arrepentimiento viene siendo absurda.

Aún así siguen pasando muchas cosas, me he retirado del mercado de la carne, creo que he recibido suficiente y mi ser se encuentra harto de banalidad y placeres baratos.

De pronto descubro que aún me hace daño leer ciertas lineas de cierta pluma. Mi corazón está muy rallado y con aquello de que soy hiperestésica es mejor evitar mirar hacia atrás. Lo bueno es que sólo es una flagelación al ego y no más.

De ahí en fuera todo marcha como se supone debe ser. Menos mal que nos queda este blog para seguirnos encontrando aunque sea efímeramente.

martes 7 de julio de 2009

acelera

Ya lo sé, sé que te resulta difícil creer las ausencias tan marcadas; aquí mismo en el archivo es innegable que algo sucede. Suceden tantas cosas. La vida recorre su camino rápidamente, nos demuestra en meses que parecen años que todo es cuestión de ciclos, que todo lo que nace y se desarrolla lo más natural es que muera de un momento a otro. Así es la vida a los 25: rápida, lastimera, excitante, intensa, tal vez siempre fue así.

La primera parte de los 20's fue demasiado intensa, luego la parsimonia consumió los impulsos, ahora empieza el acelere que hará que esto acabe de alguna manera. los excesos están a la vuelta de la esquina, nadie se salva de la mano inquisidora, eso me queda claro. Espero que ese hueco que va hacia el fondo se haga cada vez más grande porque la malilla de vivir ya es muy fuerte y tanta fiesta empieza a colapsar el equilibrio tan deseado.

Ya casi es hora de volver al camino que antaño hubimos rechazado. Ser lo que debemos ser. Vivir o Morir, quizá sea lo mismo.



Pero no te molestes, estoy bien.