el hoy no sale del cuarto en todo el día
se escondé temeroso, con la luz apagada, con las
percianas cerradas se tiene una visibilidad igual a cero
inhundado del ayer no piensa en mañana
ni en futuros inmediatos, sólo quiere
quedarse inmovil, casi sin respirar, para no ser advertido
al medio día cuando más oscuro está
escucha una voz invitandole a mirar a travez
de la ventana, corre la perciana y mira la luz
que le cega los ojos. pero la voz le invita a
ver el paisaje... es lindo, afuera llueve.
hoy, escucha como la voz le dice los versos
de su poema favorito y se alegra infinitamente
brinca de felicidad entre las cuatro paredes
y está tan euforico que quiere salir a gritarle
a la lluvia que todo va mejor
antes de salir
promete no decir a nadie lo que ha pasado
acusara a las hormonas de ese repentino cambio de estado
de animo.
jueves, 25 de enero de 2007
lunes, 22 de enero de 2007
¿Cual tos, cual tos?
Gracias por las recomendaciones, pero ya desde ayer estoy muy bien.
Soy naturista serían chingaderas que todavía tuviera tos.
La gripe me la curé en 2 días, el martes y el miércoles estuve muerta de mocos, el jueves empezó la tos y seguían unos cuantos mocos, para el viernes ya no tenía gripe pero si mucha tos y ya para el sábado se fue yendo la tos también y ayer domingo se acabo definitivamente. Hasta me fui a ver childrens of men que la verdad sí me gustó mucho, me enamoré del personaje de la gitana, snif! una que se espejea pues.
El caso es que mi más efectiva arma contra la tos es el polvo de víbora, jajajajajajaja.
Sí, la víbora es efectivísima para los bronquios, tanto el aceite como la carnita. Mi abuela la asa, la pasa por un molino que la hace polvito y luego ya una cucharadita ehhh!!¿Cual tos, cual tos?
PD: Gracias paranoico, pero el ajo no lo paso. Aunque eh pensado seriamente en tomar unas capsulas de ajo (es que esas no saben a nada, jejeje)
Soy naturista serían chingaderas que todavía tuviera tos.
La gripe me la curé en 2 días, el martes y el miércoles estuve muerta de mocos, el jueves empezó la tos y seguían unos cuantos mocos, para el viernes ya no tenía gripe pero si mucha tos y ya para el sábado se fue yendo la tos también y ayer domingo se acabo definitivamente. Hasta me fui a ver childrens of men que la verdad sí me gustó mucho, me enamoré del personaje de la gitana, snif! una que se espejea pues.
El caso es que mi más efectiva arma contra la tos es el polvo de víbora, jajajajajajaja.
Sí, la víbora es efectivísima para los bronquios, tanto el aceite como la carnita. Mi abuela la asa, la pasa por un molino que la hace polvito y luego ya una cucharadita ehhh!!¿Cual tos, cual tos?
PD: Gracias paranoico, pero el ajo no lo paso. Aunque eh pensado seriamente en tomar unas capsulas de ajo (es que esas no saben a nada, jejeje)
viernes, 19 de enero de 2007
No mames!
Estaba, leyendo un blog de X persona (no es la famosa, era otra) que, siempre que leo su blog se esta quejando de algo y luego de puras pendejadas, digo, yo también me quejo de pendejadas pero luego que me pasa el berrinche y ya sólo digo: “o cielos, contrólate Berenize”. Sí a la mejor soy bien pinche ñoña, ya he hablado de ello, pero la neta que hueva andar toda la maldita vida mortificada por babosaditas.
Je! El párrafo pasado no fue lleno de contrariedad, no que no. A lo que iba, era que estaba tan enfadoso leer aquello que me centré en la rola que estaba oyendo y era la de miércoles de ceniza de los caifanes,(saaaaaweeboo). Sí, soy de las que aun recordamos a los caifanes con buena onda, cómo algo que marcó mi infancia y por ende mi vida. Luego de suspirar, voltee al calendario para ver en que fecha cae semana santa, sí, claro, nada más pasa el puente Guadalupe-Reyes, luego luego a esperar semana santa. Coincide en esas fechas la celebración de las bodas de oro de mis abuelos, así que va haber pachanga seguidísimo cómo todas las semanas santas. Una de las mejores cosas de la semana santa es que viene Ana a visitarme, Daniela regresa a vacacionar una semanita a Navojoa, aparte que a La Negra ya le van a dar sus vacaciones y todo eso me hace pensar que esta semana santa será excelente.
Me animé demasiado y salí de mi cuarto para decirle a mi abuela que fuera ahorrando para la casa de campaña familiar que me prometió regalarme el 14 de febrero (esa es otra de las fechas que se aproximan y que es muy especial para mi, en su momento hablaré de ello) porque la voy a necesitar cuando me vaya a acampar a la playa y que me dice: “Bere, déjate de cosas, tómate tu té y el jarabe, ponte bien la bufanda, no salgas de tu cuarto que están las ventanas abiertas y espera a aliviarte para que hagas planes”. Chin! Ya se me había olvidado que estoy mega enferma. Sí, es la tercera vez que me da una gripe marca diablo en lo que va de la temporada invernal, chale! Y luego yo bien optimista que me regresó con la cara agachada y después de seguir las indicaciones de mi abuela me tiro en la cama a pensar si verdaderamente valió la pena la enfermada.
Ah porque no había pasado a contar aquí el fin de semana pasado estuvo de súper lujo. El viernes desde tempranito que agarramos la botella festejando el cumple de Raúl, entre que anduvimos preparando la cena, tijereando a las invitadas, recordando viejos tiempos, sacando cuentas del tiempo que tenemos juntos( incluido que me estoy volviendo una experta en hacer fogatas) y el momento bochornoso en el que todos se burlaban de los nombres que tengo pensados para cuando quiera tener hijos, sólo porque si es niño será Diego Lennon(sí, ya se que es apellido y no nombre pero yo se lo quiero poner de nombre, y?) y si es niña Rita Starr, murieron de risaaa y después siguieron todos esos comentarios de mi excesivo interés por los Beatles, pero ñaaa… me vale.
El sábado que me quede a terminar una larga fila de trabajo que tenía pendiente por andar de parranda en parranda pero que gracias a ello, vino a ayudarme un hombre que conocí hace muy poco y que ya he prometido hablar de él pero que todavía no lo voy a hacer, ahh pues la Berenize encantada de la vida todo el sabado. El domingo pues fue familiar, nos fuimos al racho de mi abuelo toda la familia y hubo de todo, carne asada, chelas, carne asada, chelas, campo, chelas, una enorme fogata y chelas, uh pues estuvo padrísimo, para cuando llegue a mi casa en la noche ya andaba medio ronquita, pero valiéndome madre el mundo, me retoque el maquillaje, me cambie de ropa y me fui a casa de Lupita, ahh porque era la fiesta sorpresa de Raúl, que pesé a que ya había sido la festejada, nos dimos el lujo de organizar una pequeña fiesta sorpresa. El lunes pues que me habla Daniel y cómo todo el que me conoce bien sabe que no le puedo decir que no. Ah pues nos fuimos a chelear y cómo el horno no estaba para bollos pues me dio una gripe de aquellas, ahh pero eso sí, estaban bien heladas y bien buenas. La platica de esa noche estuvo inmejorable cómo siempre. Así que después de hacer un recordatorio de el porque me enfermé llego a la conclusión de que sí valió la pena, total que son unos días sin poder salir de mi casa? No me va a pasar nada si no salgo este fin, la tos se me va a quitar rápido y esta vez no se me tapará el oído como la vez anterior que dure 3 semanas sorda, pero en fin, no me agüito más que madre. Sí vale la pena pasar momentos tan chingones con las personas que más quiero aunque después dure una semana en cama. Jijiji. Digo, después de todo las chelas, la familia y los amigos merecen eso y más.
Así que ser pesimista esta pasado de moda.
Lo de hoy es disfrutar la vida.
Je! El párrafo pasado no fue lleno de contrariedad, no que no. A lo que iba, era que estaba tan enfadoso leer aquello que me centré en la rola que estaba oyendo y era la de miércoles de ceniza de los caifanes,(saaaaaweeboo). Sí, soy de las que aun recordamos a los caifanes con buena onda, cómo algo que marcó mi infancia y por ende mi vida. Luego de suspirar, voltee al calendario para ver en que fecha cae semana santa, sí, claro, nada más pasa el puente Guadalupe-Reyes, luego luego a esperar semana santa. Coincide en esas fechas la celebración de las bodas de oro de mis abuelos, así que va haber pachanga seguidísimo cómo todas las semanas santas. Una de las mejores cosas de la semana santa es que viene Ana a visitarme, Daniela regresa a vacacionar una semanita a Navojoa, aparte que a La Negra ya le van a dar sus vacaciones y todo eso me hace pensar que esta semana santa será excelente.
Me animé demasiado y salí de mi cuarto para decirle a mi abuela que fuera ahorrando para la casa de campaña familiar que me prometió regalarme el 14 de febrero (esa es otra de las fechas que se aproximan y que es muy especial para mi, en su momento hablaré de ello) porque la voy a necesitar cuando me vaya a acampar a la playa y que me dice: “Bere, déjate de cosas, tómate tu té y el jarabe, ponte bien la bufanda, no salgas de tu cuarto que están las ventanas abiertas y espera a aliviarte para que hagas planes”. Chin! Ya se me había olvidado que estoy mega enferma. Sí, es la tercera vez que me da una gripe marca diablo en lo que va de la temporada invernal, chale! Y luego yo bien optimista que me regresó con la cara agachada y después de seguir las indicaciones de mi abuela me tiro en la cama a pensar si verdaderamente valió la pena la enfermada.
Ah porque no había pasado a contar aquí el fin de semana pasado estuvo de súper lujo. El viernes desde tempranito que agarramos la botella festejando el cumple de Raúl, entre que anduvimos preparando la cena, tijereando a las invitadas, recordando viejos tiempos, sacando cuentas del tiempo que tenemos juntos( incluido que me estoy volviendo una experta en hacer fogatas) y el momento bochornoso en el que todos se burlaban de los nombres que tengo pensados para cuando quiera tener hijos, sólo porque si es niño será Diego Lennon(sí, ya se que es apellido y no nombre pero yo se lo quiero poner de nombre, y?) y si es niña Rita Starr, murieron de risaaa y después siguieron todos esos comentarios de mi excesivo interés por los Beatles, pero ñaaa… me vale.
El sábado que me quede a terminar una larga fila de trabajo que tenía pendiente por andar de parranda en parranda pero que gracias a ello, vino a ayudarme un hombre que conocí hace muy poco y que ya he prometido hablar de él pero que todavía no lo voy a hacer, ahh pues la Berenize encantada de la vida todo el sabado. El domingo pues fue familiar, nos fuimos al racho de mi abuelo toda la familia y hubo de todo, carne asada, chelas, carne asada, chelas, campo, chelas, una enorme fogata y chelas, uh pues estuvo padrísimo, para cuando llegue a mi casa en la noche ya andaba medio ronquita, pero valiéndome madre el mundo, me retoque el maquillaje, me cambie de ropa y me fui a casa de Lupita, ahh porque era la fiesta sorpresa de Raúl, que pesé a que ya había sido la festejada, nos dimos el lujo de organizar una pequeña fiesta sorpresa. El lunes pues que me habla Daniel y cómo todo el que me conoce bien sabe que no le puedo decir que no. Ah pues nos fuimos a chelear y cómo el horno no estaba para bollos pues me dio una gripe de aquellas, ahh pero eso sí, estaban bien heladas y bien buenas. La platica de esa noche estuvo inmejorable cómo siempre. Así que después de hacer un recordatorio de el porque me enfermé llego a la conclusión de que sí valió la pena, total que son unos días sin poder salir de mi casa? No me va a pasar nada si no salgo este fin, la tos se me va a quitar rápido y esta vez no se me tapará el oído como la vez anterior que dure 3 semanas sorda, pero en fin, no me agüito más que madre. Sí vale la pena pasar momentos tan chingones con las personas que más quiero aunque después dure una semana en cama. Jijiji. Digo, después de todo las chelas, la familia y los amigos merecen eso y más.
Así que ser pesimista esta pasado de moda.
Lo de hoy es disfrutar la vida.
Kulja y la sanguijuela.
Kulja y La Sanguijuela
Me asomé por la ventana del departamento, era una imagen estupenda de esas que le gusta crear a los escritores de la nueva ola, llenando varias páginas de sus obras maestras para describir callejones de mala muerte como el que tenía enfrente - Que se le va hacer es lo que vende- dicen los muy resignados pobres diablos.
Yo no tardé mucho en identificarla. Traía el cabello recogido en una cola de caballo bastante alta. Su cabello era negro, largo y brillante; hasta parecía que se había acabado una botella de brillantina pero la ocasión lo ameritaba, era su primera vez. Su piel era blanca, tan pálida. Sobre todo con esas sombras oscuras que cubrían sus parpados y esa boca tan roja que contrastaba con el resto del atuendo. Un abrigo negro tapaba todo su cuerpo, sólo dejaba libre a la vista el tacón aguja de aquellas lindas botas. Verla desde ahí me produjo una sensación de poder a la que estoy acostumbrada, pero no pude evitar sonreírle a mi ego.
Y yo pensé que esta era mi noche. Me pagaron mucho más que veces anteriores y no es que me haya aprovechado de la situación, para nada, mis tarifas son siempre las mismas; creo que desde ahí soy justa pues no es ningún sacrificio ejercer mi profesión.
Decidí esperarla sentada en ese sillón. Ya había apagado la luz y el cuarto sólo se iluminaba por las luces neón que entraban por la ventana que permanecía abierta. Era perfecto por lo menos hasta ese momento ya que mi zorrita no imaginaba que su reina ya la esperaba con el látigo en la mano. Tardaba en subir, hasta pasó por mi cabeza que se habría arrepentido cuando subía las escaleras. Con lo que había visto por la ventana me era suficiente para imaginar el grado de nerviosismo que traía mi ‘traviesita’. Su andar era lento y temeroso, volteaba hacia todos lados sin mover su cuerpo, parecía que se le saldrían los ojos de tanto que los forzaba a mover de lado a lado. Eso me mojaba. Cuando veo una mirada brincar de lado a lado y casi caer de nerviosismo mi entre pierna libera un jugo delicioso. Está bien, me dedicaré a contarte sólo la parte profesional sin revelar mis bajas pasiones, ya me has dicho que no te excita de ninguna manera. Bueno, el punto es que yo esperaba ansiosa. No me explicaba porque esta vez estaba mucho mas desesperada por tener a esa mujercita entre mis garras, sería quizá por la intensidad de su energía, por lo pálida de su piel o tal vez no era por nada de eso sino porque algo de mi ya te esperaba.
Entró, por fin la puerta se abría. Desde el rincón donde estaba no se advertía mi presencia. La chica cerró la puerta tras de sí y sin encender la luz fue hacia la ventana, echó un vistazo hacia la calle y salió al balcón, de espalda al edificio de enfrente. Miró la iluminación rojiza que tenía la habitación. La cama estaba justo enfrente; era grande y con una herrería que venía de la mano de un artista. Cuatro torres altas salían de las esquinas de aquel monumental lecho de las cuales caían finas sedas a manera de velo. Se quedó un largo rato recargada en el ventanal sabiendo que era prácticamente imposible que alguien la reconociera. De pronto entró de nuevo en la habitación y se paró frente a la cama, lentamente se abrió el abrigo y lo tiró sobre la alfombra, en ese momento sintió la presencia de alguien más ahí. Un calor espeso se extendió en todo el lugar, empezó a sudar mientras su mirada se desplazaba esta vez demasiado lenta, con temor de encontrar algo mortífero a su lado, casi lloraba cuando sentí el contacto de su mirada con la mía que aun permanecía en la oscuridad.
- vaya mi linda briboncilla, me has encontrado mucho antes de que anunciase mi presencia ante tus ojos. Me hubiese gustado mirar como te familiarizabas con lo que ahora y sólo por razones técnicas llamaré tu sepultura. No tiembles, la función todavía no empieza. Primero quiero que veas a tu señora ante la luz y guardes muy bien en cada rincón de tu ser mi rostro, que tus oídos sean fieles a mi voz pues será a partir de ya a quien tengas que obedecer. Relaja la mirada y esos labios mi amor, nada pasa, recuerda que tu buscaste este encuentro y que es por tu sola voluntad que has venido hasta acá y que es tu decisión despojarte de tu ser para entregármelo. Se que por dentro estas que brincas de excitación, que cada temblor es como un espasmo pues tu mayor placer es ser atacada por el miedo. Está vez tu goce será mucho mayor porque has encontrado a tu ama perfecta-.
Después de decirle aquellas cosas salí a la luz y pudo observar mi rostro por primera vez. Yo era lo que se dice una mujer de mucho carácter, se me notaba en la mirada, en la forma de apretar los labios cuando clavaba mi vista en la victima. Traía mi cabello suelto y caía en cascada por los costados de mi rostro dejando enmarcada perfectamente mi piel blanca y tersa, aunque no pálida como mi entonces putita. También contaba con unos ojos mucho más hermosos que los de la nena, cierto es que en belleza la superaba, por ello cuando me vio cayó de rodillas ante mí. Aproveché para sacar mi gabardina y ponerla en el sillón junto al látigo que traía en mano. Puse mis manos alrededor de mis bien formadas caderas y sonreí como poseída por algún instinto malévolo. Mi silueta se descubría entre la luz roja del anunció de enfrente “Hotel ‘La sanguijuela’". Ulteriormente me pare frente a ‘la gatita’ y tomándola del peinado la puse en pie.
- enciende la luz ‘gatita’. ¿Te molesta que te llame ‘gatita’?
- …
- Veo que vienes muda, te coseré una lengua que traigo entre mis curiosidades para que aprendas a responderme cuando hago una pregunta.
- Me puede llamar como usted quiera mi señora.
- Enciende la luz y ven acá.
Mi victima era una joven que Pavel, un compañero de profesión, conoció en un Bar de Soho mientras se celebraba una fiesta VIP entre los denominados ‘freaks’ de una universidad de mucho prestigio americana y que andaban buscando diversión por los Bares ingleses, ya que la mayoría eran hijos de multimillonarios excéntricos que preferían irse a una isla exótica y mandar a sus hijos a lugares mucho más comunes dentro de las socialites. Londres es especial para este tipo de negocios. Pavel llamó un día a mi departamento y dijo que había encontrado a una chica que según le dijo se llamaba Dorota pero que había averiguado que su verdadero nombre era Giordana Feliccini, americana de padres italianos y grandes empresarios de la moda en calzado masculino. Está chica le dijo a Pavel que estaba buscando a una dominatrix que la hiciera estallar de dolor y que la provocara hasta matarla de miedo. No se equivoco Pavel cuando le dijo que tenía la persona que ‘Dorota’ después ‘Gatita’ estaba buscando.
Gatita tenía más o menos 22 años y era bastante atractiva, poseía un cuerpo esbelto, unas tetas duritas de pezón chico que se hinchaban al menor rose y un culo redondito, firme. Se notaba que era su primera sesión BDSM y que era adicta a las sustancias que libera el cuerpo cuando siente mucho temor. Pude notarlo desde que la miré venir y lo comprobé cuando después de tenerla amarrada de las extremidades de la cama y dándole azotes en el pecho mientras la masturbaba fuertemente; sus ojos se cristalizaban pero no era un llanto era mezcla de sufrimiento y placer.
También se que no quieres detalles de como la poseí pero al llegar la madrugada cuando su cuerpo estaba ya lleno de marcas y de líquidos, pues ambas nos habíamos corrido toda la noche, me llegó el momento a las venas y sentí como desde el fondo de mi corazón la sangre empezaba a salir negra y recorría todo mi cuerpo hasta estar enteramente extasiada. Mi cabeza se arqueó al tiempo que mis ojos se cerraban y mi boca se abría de tal forma que me parecía explotar la quijada, salieron unos colmillos enormes de mi boca. Yo me encontraba dándole por el culo y acariciándole su hermoso cuello de cisne. Con el contacto de nuestros cuerpos sentía su corazón muy cercano al mío y agitadísimo. Yo que ya estaba con las garras afuera y mis colmillos en su nuca, estaba aguantando el impulso de arrancarle la piel a pedazos para esperar el orgasmo y juntar ambos placeres. Cuando por fin sentí venir un nuevo chorro desde mi interior me le deje ir sobre el cuello y prendiéndome de su yugular le arranque la carne, la sangre brotaba a chorros sobre mi piel, mis garras rebanaron cada pedazo de aquella espalda y luego siguieron con los pechos duritos al natural. La bestia en la que me había convertido estaba totalmente extasiada bebiendo sangre de aquel cuerpo maravilloso.
Pasaron unos minutos y mi cuerpo fue tragando esas garras y mis colmillos volvieron a ser de calibre humano. El cuerpo de Gatita estaba ya cortado en partes y embolsado. Conserve la cabeza, la puse en un congelador que tengo oculto en mi apartamento, el resto lo tengo sepultado en las paredes de aquel dormitorio donde suelo encontrarme con mis clientes.
Mi último recuerdo es de cuando estaba bajando las escaleras para dirigirme hacia el estacionamiento, cuando escuche unos pasos y al momento de voltear sentí el frío de tus alas atrapándome, aun no estaba muerta pero sentía que brincabas por azoteas y corrías conmigo prisionera entre tus alas hasta llegar a un lugar sombrío y gélido. Yo no te podía mirar a los ojos tu resplandor me cegaba pero cuando me tomaste con uno de tus tentáculos y subiste hasta quedar frente a tu rostro supe que eras tú, algo me faltaba después de esa placentera sesión. Era que me esperabas.
- ¿Porque me has traído aquí Kulja?
- He visto como disfrutas devorando a tu clientas, pero para que goces mucho más debes conocer el placer de morir y otros planos. Te llevaré conmigo sin pelear o ¿Quieres hacerlo?
- No mi bella Kulja, anoche mientras dormía vi como viajábamos tomadas de la mano por un mundo etéreo. Yo ya te conocía sin haberte visto jamás.
- Calla pues y acompáñame, mi diosa de la muerte.
Sólo sentí un frío en la garganta, mi cuerpo sin aliento y vida cayó sobre el pavimento mojado de una vieja autopista.
Aun no sé porque los padres de Gatita querían deshacerse de ella, en realidad era muy linda, una de mis favoritas, por ello coloqué su cabeza en el centro de mi colección, pero eso a ellos les importaba poco. Una vez enterados de que su nenita tenía sita conmigo me llamaron para que terminara mi trabajito de la manera que más me gusta cuando se trata de chicas como ella. No suelo combinar seguido mis negocios, pero Giordana sí merecía morir en mis manos.
___________________________________________________________
Este es un cuentito que forma parte de la saga Kulja en un foro de relatos. la explicación la dí aquí
Me asomé por la ventana del departamento, era una imagen estupenda de esas que le gusta crear a los escritores de la nueva ola, llenando varias páginas de sus obras maestras para describir callejones de mala muerte como el que tenía enfrente - Que se le va hacer es lo que vende- dicen los muy resignados pobres diablos.
Yo no tardé mucho en identificarla. Traía el cabello recogido en una cola de caballo bastante alta. Su cabello era negro, largo y brillante; hasta parecía que se había acabado una botella de brillantina pero la ocasión lo ameritaba, era su primera vez. Su piel era blanca, tan pálida. Sobre todo con esas sombras oscuras que cubrían sus parpados y esa boca tan roja que contrastaba con el resto del atuendo. Un abrigo negro tapaba todo su cuerpo, sólo dejaba libre a la vista el tacón aguja de aquellas lindas botas. Verla desde ahí me produjo una sensación de poder a la que estoy acostumbrada, pero no pude evitar sonreírle a mi ego.
Y yo pensé que esta era mi noche. Me pagaron mucho más que veces anteriores y no es que me haya aprovechado de la situación, para nada, mis tarifas son siempre las mismas; creo que desde ahí soy justa pues no es ningún sacrificio ejercer mi profesión.
Decidí esperarla sentada en ese sillón. Ya había apagado la luz y el cuarto sólo se iluminaba por las luces neón que entraban por la ventana que permanecía abierta. Era perfecto por lo menos hasta ese momento ya que mi zorrita no imaginaba que su reina ya la esperaba con el látigo en la mano. Tardaba en subir, hasta pasó por mi cabeza que se habría arrepentido cuando subía las escaleras. Con lo que había visto por la ventana me era suficiente para imaginar el grado de nerviosismo que traía mi ‘traviesita’. Su andar era lento y temeroso, volteaba hacia todos lados sin mover su cuerpo, parecía que se le saldrían los ojos de tanto que los forzaba a mover de lado a lado. Eso me mojaba. Cuando veo una mirada brincar de lado a lado y casi caer de nerviosismo mi entre pierna libera un jugo delicioso. Está bien, me dedicaré a contarte sólo la parte profesional sin revelar mis bajas pasiones, ya me has dicho que no te excita de ninguna manera. Bueno, el punto es que yo esperaba ansiosa. No me explicaba porque esta vez estaba mucho mas desesperada por tener a esa mujercita entre mis garras, sería quizá por la intensidad de su energía, por lo pálida de su piel o tal vez no era por nada de eso sino porque algo de mi ya te esperaba.
Entró, por fin la puerta se abría. Desde el rincón donde estaba no se advertía mi presencia. La chica cerró la puerta tras de sí y sin encender la luz fue hacia la ventana, echó un vistazo hacia la calle y salió al balcón, de espalda al edificio de enfrente. Miró la iluminación rojiza que tenía la habitación. La cama estaba justo enfrente; era grande y con una herrería que venía de la mano de un artista. Cuatro torres altas salían de las esquinas de aquel monumental lecho de las cuales caían finas sedas a manera de velo. Se quedó un largo rato recargada en el ventanal sabiendo que era prácticamente imposible que alguien la reconociera. De pronto entró de nuevo en la habitación y se paró frente a la cama, lentamente se abrió el abrigo y lo tiró sobre la alfombra, en ese momento sintió la presencia de alguien más ahí. Un calor espeso se extendió en todo el lugar, empezó a sudar mientras su mirada se desplazaba esta vez demasiado lenta, con temor de encontrar algo mortífero a su lado, casi lloraba cuando sentí el contacto de su mirada con la mía que aun permanecía en la oscuridad.
- vaya mi linda briboncilla, me has encontrado mucho antes de que anunciase mi presencia ante tus ojos. Me hubiese gustado mirar como te familiarizabas con lo que ahora y sólo por razones técnicas llamaré tu sepultura. No tiembles, la función todavía no empieza. Primero quiero que veas a tu señora ante la luz y guardes muy bien en cada rincón de tu ser mi rostro, que tus oídos sean fieles a mi voz pues será a partir de ya a quien tengas que obedecer. Relaja la mirada y esos labios mi amor, nada pasa, recuerda que tu buscaste este encuentro y que es por tu sola voluntad que has venido hasta acá y que es tu decisión despojarte de tu ser para entregármelo. Se que por dentro estas que brincas de excitación, que cada temblor es como un espasmo pues tu mayor placer es ser atacada por el miedo. Está vez tu goce será mucho mayor porque has encontrado a tu ama perfecta-.
Después de decirle aquellas cosas salí a la luz y pudo observar mi rostro por primera vez. Yo era lo que se dice una mujer de mucho carácter, se me notaba en la mirada, en la forma de apretar los labios cuando clavaba mi vista en la victima. Traía mi cabello suelto y caía en cascada por los costados de mi rostro dejando enmarcada perfectamente mi piel blanca y tersa, aunque no pálida como mi entonces putita. También contaba con unos ojos mucho más hermosos que los de la nena, cierto es que en belleza la superaba, por ello cuando me vio cayó de rodillas ante mí. Aproveché para sacar mi gabardina y ponerla en el sillón junto al látigo que traía en mano. Puse mis manos alrededor de mis bien formadas caderas y sonreí como poseída por algún instinto malévolo. Mi silueta se descubría entre la luz roja del anunció de enfrente “Hotel ‘La sanguijuela’". Ulteriormente me pare frente a ‘la gatita’ y tomándola del peinado la puse en pie.
- enciende la luz ‘gatita’. ¿Te molesta que te llame ‘gatita’?
- …
- Veo que vienes muda, te coseré una lengua que traigo entre mis curiosidades para que aprendas a responderme cuando hago una pregunta.
- Me puede llamar como usted quiera mi señora.
- Enciende la luz y ven acá.
Mi victima era una joven que Pavel, un compañero de profesión, conoció en un Bar de Soho mientras se celebraba una fiesta VIP entre los denominados ‘freaks’ de una universidad de mucho prestigio americana y que andaban buscando diversión por los Bares ingleses, ya que la mayoría eran hijos de multimillonarios excéntricos que preferían irse a una isla exótica y mandar a sus hijos a lugares mucho más comunes dentro de las socialites. Londres es especial para este tipo de negocios. Pavel llamó un día a mi departamento y dijo que había encontrado a una chica que según le dijo se llamaba Dorota pero que había averiguado que su verdadero nombre era Giordana Feliccini, americana de padres italianos y grandes empresarios de la moda en calzado masculino. Está chica le dijo a Pavel que estaba buscando a una dominatrix que la hiciera estallar de dolor y que la provocara hasta matarla de miedo. No se equivoco Pavel cuando le dijo que tenía la persona que ‘Dorota’ después ‘Gatita’ estaba buscando.
Gatita tenía más o menos 22 años y era bastante atractiva, poseía un cuerpo esbelto, unas tetas duritas de pezón chico que se hinchaban al menor rose y un culo redondito, firme. Se notaba que era su primera sesión BDSM y que era adicta a las sustancias que libera el cuerpo cuando siente mucho temor. Pude notarlo desde que la miré venir y lo comprobé cuando después de tenerla amarrada de las extremidades de la cama y dándole azotes en el pecho mientras la masturbaba fuertemente; sus ojos se cristalizaban pero no era un llanto era mezcla de sufrimiento y placer.
También se que no quieres detalles de como la poseí pero al llegar la madrugada cuando su cuerpo estaba ya lleno de marcas y de líquidos, pues ambas nos habíamos corrido toda la noche, me llegó el momento a las venas y sentí como desde el fondo de mi corazón la sangre empezaba a salir negra y recorría todo mi cuerpo hasta estar enteramente extasiada. Mi cabeza se arqueó al tiempo que mis ojos se cerraban y mi boca se abría de tal forma que me parecía explotar la quijada, salieron unos colmillos enormes de mi boca. Yo me encontraba dándole por el culo y acariciándole su hermoso cuello de cisne. Con el contacto de nuestros cuerpos sentía su corazón muy cercano al mío y agitadísimo. Yo que ya estaba con las garras afuera y mis colmillos en su nuca, estaba aguantando el impulso de arrancarle la piel a pedazos para esperar el orgasmo y juntar ambos placeres. Cuando por fin sentí venir un nuevo chorro desde mi interior me le deje ir sobre el cuello y prendiéndome de su yugular le arranque la carne, la sangre brotaba a chorros sobre mi piel, mis garras rebanaron cada pedazo de aquella espalda y luego siguieron con los pechos duritos al natural. La bestia en la que me había convertido estaba totalmente extasiada bebiendo sangre de aquel cuerpo maravilloso.
Pasaron unos minutos y mi cuerpo fue tragando esas garras y mis colmillos volvieron a ser de calibre humano. El cuerpo de Gatita estaba ya cortado en partes y embolsado. Conserve la cabeza, la puse en un congelador que tengo oculto en mi apartamento, el resto lo tengo sepultado en las paredes de aquel dormitorio donde suelo encontrarme con mis clientes.
Mi último recuerdo es de cuando estaba bajando las escaleras para dirigirme hacia el estacionamiento, cuando escuche unos pasos y al momento de voltear sentí el frío de tus alas atrapándome, aun no estaba muerta pero sentía que brincabas por azoteas y corrías conmigo prisionera entre tus alas hasta llegar a un lugar sombrío y gélido. Yo no te podía mirar a los ojos tu resplandor me cegaba pero cuando me tomaste con uno de tus tentáculos y subiste hasta quedar frente a tu rostro supe que eras tú, algo me faltaba después de esa placentera sesión. Era que me esperabas.
- ¿Porque me has traído aquí Kulja?
- He visto como disfrutas devorando a tu clientas, pero para que goces mucho más debes conocer el placer de morir y otros planos. Te llevaré conmigo sin pelear o ¿Quieres hacerlo?
- No mi bella Kulja, anoche mientras dormía vi como viajábamos tomadas de la mano por un mundo etéreo. Yo ya te conocía sin haberte visto jamás.
- Calla pues y acompáñame, mi diosa de la muerte.
Sólo sentí un frío en la garganta, mi cuerpo sin aliento y vida cayó sobre el pavimento mojado de una vieja autopista.
Aun no sé porque los padres de Gatita querían deshacerse de ella, en realidad era muy linda, una de mis favoritas, por ello coloqué su cabeza en el centro de mi colección, pero eso a ellos les importaba poco. Una vez enterados de que su nenita tenía sita conmigo me llamaron para que terminara mi trabajito de la manera que más me gusta cuando se trata de chicas como ella. No suelo combinar seguido mis negocios, pero Giordana sí merecía morir en mis manos.
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Este es un cuentito que forma parte de la saga Kulja en un foro de relatos. la explicación la dí aquí
miércoles, 17 de enero de 2007
Malditas drogas.
“La chica Víbora”
Me acuerdo que estaba tirada a un lado del aparato de sonido, su expresión era diáfana. Su cuerpo parecía de algodón.
Traía un pantalón de pana verde olivo, una camiseta manga larga a rayas horizontales blancas y negras, sobre esta una negra lisa, usaba un botón que decía: “Odio a todos los malditos emos”, unos tenis converses negros y el cabello suelto despeinadísimo que le caía abajito de los hombros, era medio lacio y estaba bastante trasquilado, mi primera impresión fue de repulsión y grite exasperada “saquen a esa pinche emo de mi estancia”. Obvio que yo no me había dado cuenta que su botón decía que odiaba a los emo y que muy probablemente también odiaba que le llamaran así y pues con ese pinche aspecto vale verga no se le podía llamar de otra manera y no me refiero a sus ropas ni a su cabello trasquilado( que sí lucía muy emo), si no que estaba absorta con una cara de drogadicta apunto de quedarse arriba (muy de mal gusto) y repitiendo una canción que no se le entendía muy bien pero no era la que amenizaba la súper porno party para gente cool, nice, sofisticada y culturosa, o sea que nada que ver ella ahí pues. Cuando dije aquellas palabras salió de su coma para voltear a verme con la misma cara de zombie, unas ojerotas que le marcaban todo el parpado y le colgaban dos dedos abajo del ojo, su color de piel si era envidiable (la verdad) blanca, blanca, blanca, cómo toda la cocaína que se había metido esa noche. Mamá no me hizo caso y me pidió que no me metiera en sus asuntos que ella resolvería todo, aunque la verdad se veía mucho más sacada de onda que yo. Pensando que mi madre haría lo mejor me salí con mis amigos a la alberca después de subir todo el volumen al aparato de sonido.
Eran las 11 de la noche y ya la fiesta estaba entrando en calor, gente bailaba en la terraza y otras más bebían y discutían en la sala de estar donde se encontraba el aparato de sonido y adivinen qué, justo allí estaba la tipita. Tirada con las piernas distendidas y la cabeza ligeramente recargada hacia el lado derecho, la mirada fija en un punto imaginario, si no hubiese estado la pared detrás suyo juro que no estaría sentada sino más bien desparramada en el piso y eso sí sería el acabose, mi madre no lo soportaría.
“La chica emo”
Miro a mí alrededor y todo se observa como una masa modular. Miles de sonidos salen de las bocas enormes de todos, no son seres humanos, sino entes amorfos que se pasean frente a mi con forma de bocas gigantes y sonrisas estrepitosas que aturden mis oídos, si tuviera la fuerza necesaria en mis brazos cómo para levantar mis manos y colocarlas en mis oídos lo hiciera o mejor aún si tuviera la oportunidad de correr y correr fuera de ahí lo hiciera de inmediato, pero mi cuerpo pesa cómo si fuera de plomo. Chingada madre. Entre todas esas bocas se encuentra un gran ojo, no hace otra cosa que mirarme fijamente con desprecio cómo si viese reflejada, en mi, su adolescencia. Sigo cantando sin poder parar, alguien ordene a mi cerebro que deje de canturrear esa canción, aunque la letra sea inteligible para quien me escucha, yo sé exactamente lo que dice.
Que yo sin ti no puedo más. Que yo sin ti no puedo más. Que yo sin ti no puedo más.
No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. Nadie podía imaginar nada. Sólo se reían de mí, especulaban sobre mi estado de conciencia y otras más por el numerito que estaba armando en casa de la señora Mejoramiga De Mamá. Mejoramiga me mirada mientras se paseaba por todo el pasillo, se que quería hacerme desaparecer de su fiesta mega guau pero su conciencia se lo impedía. Me dio un tanto de lastima porque en realidad me mirada con lastima de sí misma, apoco cree que no sé nada de su adicción a la cocaína, pero esta bien, por Mamá lo voy a hacer, me largaré de aquí, por lo menos.
Cuando Víbora pasó frente a mí a subirle todo el volumen al aparato algo me sacudió. Volví en mí con el estruendo. Ahora podía ver los rostros de esas bocotas y el gran ojo en el pasillo. Me paré tambaleante pero una vez de pie pude mantener el equilibrio. Palpé las bolsas de mi pantalón y encontré lo que buscaba, un cigarro, lo puse en mi boca y lo encendí de inmediato. El primer jalón me volvió la vida al cuerpo, cómo si me lo hubiera metido por la nariz, por eso amo los marlboro rojos. Me sonreí a medias le baje un poco a la música.
People are strange when you’re a stranger faces look ugly when you’re alone. Women seem wicked when you’re unwanted streets are uneven when you’re down. When you’re strange faces come out of the rain, when you’re strange, no one remembers your name, when you’re strange, people are strange when you’re a stranger…
Me daba harta risa pero la contenía, por supuesto que en esa casa fresa no tenían a los Doors, yo sólo repasaba la letra en voz alta y me miraban con ojos de Apocoesaindigentesabeingles. Moviéndome al ritmo de la música me salí de ahí, me dirigí al baño a darme una empolvada en la nariz. Cuando entre todo olía a poett de ese del rosa, bien naco la neta, huele horrible. Me coloqué en el lavabo y saque mi bolsita, luego me percaté de que todo estuviera perfectamente seco y puse el polvito. No aguante las ganas de probarla y me moje la puntita del meñique. Mmmmh pero si sabe riquísima, me mordisquee la lengua mientras hacia dos líneas. Gire la cabeza para acomodarme el cabello y me miré de reojo en el espejo, mi cara lucia demasiado a la cara de Mamá, luego se fue moviendo como vértigo y empezó a hablarme – Diana no hagas eso, Diana piensa en mi- a su madre! Me paniquie machin, volteaba hacia todos lados y seguía viendo su rostro hablándome. Me agache y mire mis dos líneas listas, una en cada fosa nasal y todo estará mejor. Sentí el levantón y una fuerza que me calaba la cabeza bien cañón, no me dio tiempo de asustarme, busqué en el espejo a mi madre y ya se había ido muy adentro de aquel vértigo. Mi rostro volvía a ser el mismo y de mi nariz corrían dos líneas de sangre, sentí el cuerpo cómo si fuera de algodón y me fui hacia atrás hasta que la pared detuvo mi cabeza y me quede tirada sin sentido apenas balbuceando. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento.
Me acuerdo que estaba tirada a un lado del aparato de sonido, su expresión era diáfana. Su cuerpo parecía de algodón.
Traía un pantalón de pana verde olivo, una camiseta manga larga a rayas horizontales blancas y negras, sobre esta una negra lisa, usaba un botón que decía: “Odio a todos los malditos emos”, unos tenis converses negros y el cabello suelto despeinadísimo que le caía abajito de los hombros, era medio lacio y estaba bastante trasquilado, mi primera impresión fue de repulsión y grite exasperada “saquen a esa pinche emo de mi estancia”. Obvio que yo no me había dado cuenta que su botón decía que odiaba a los emo y que muy probablemente también odiaba que le llamaran así y pues con ese pinche aspecto vale verga no se le podía llamar de otra manera y no me refiero a sus ropas ni a su cabello trasquilado( que sí lucía muy emo), si no que estaba absorta con una cara de drogadicta apunto de quedarse arriba (muy de mal gusto) y repitiendo una canción que no se le entendía muy bien pero no era la que amenizaba la súper porno party para gente cool, nice, sofisticada y culturosa, o sea que nada que ver ella ahí pues. Cuando dije aquellas palabras salió de su coma para voltear a verme con la misma cara de zombie, unas ojerotas que le marcaban todo el parpado y le colgaban dos dedos abajo del ojo, su color de piel si era envidiable (la verdad) blanca, blanca, blanca, cómo toda la cocaína que se había metido esa noche. Mamá no me hizo caso y me pidió que no me metiera en sus asuntos que ella resolvería todo, aunque la verdad se veía mucho más sacada de onda que yo. Pensando que mi madre haría lo mejor me salí con mis amigos a la alberca después de subir todo el volumen al aparato de sonido.
Eran las 11 de la noche y ya la fiesta estaba entrando en calor, gente bailaba en la terraza y otras más bebían y discutían en la sala de estar donde se encontraba el aparato de sonido y adivinen qué, justo allí estaba la tipita. Tirada con las piernas distendidas y la cabeza ligeramente recargada hacia el lado derecho, la mirada fija en un punto imaginario, si no hubiese estado la pared detrás suyo juro que no estaría sentada sino más bien desparramada en el piso y eso sí sería el acabose, mi madre no lo soportaría.
“La chica emo”
Miro a mí alrededor y todo se observa como una masa modular. Miles de sonidos salen de las bocas enormes de todos, no son seres humanos, sino entes amorfos que se pasean frente a mi con forma de bocas gigantes y sonrisas estrepitosas que aturden mis oídos, si tuviera la fuerza necesaria en mis brazos cómo para levantar mis manos y colocarlas en mis oídos lo hiciera o mejor aún si tuviera la oportunidad de correr y correr fuera de ahí lo hiciera de inmediato, pero mi cuerpo pesa cómo si fuera de plomo. Chingada madre. Entre todas esas bocas se encuentra un gran ojo, no hace otra cosa que mirarme fijamente con desprecio cómo si viese reflejada, en mi, su adolescencia. Sigo cantando sin poder parar, alguien ordene a mi cerebro que deje de canturrear esa canción, aunque la letra sea inteligible para quien me escucha, yo sé exactamente lo que dice.
Que yo sin ti no puedo más. Que yo sin ti no puedo más. Que yo sin ti no puedo más.
No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. Nadie podía imaginar nada. Sólo se reían de mí, especulaban sobre mi estado de conciencia y otras más por el numerito que estaba armando en casa de la señora Mejoramiga De Mamá. Mejoramiga me mirada mientras se paseaba por todo el pasillo, se que quería hacerme desaparecer de su fiesta mega guau pero su conciencia se lo impedía. Me dio un tanto de lastima porque en realidad me mirada con lastima de sí misma, apoco cree que no sé nada de su adicción a la cocaína, pero esta bien, por Mamá lo voy a hacer, me largaré de aquí, por lo menos.
Cuando Víbora pasó frente a mí a subirle todo el volumen al aparato algo me sacudió. Volví en mí con el estruendo. Ahora podía ver los rostros de esas bocotas y el gran ojo en el pasillo. Me paré tambaleante pero una vez de pie pude mantener el equilibrio. Palpé las bolsas de mi pantalón y encontré lo que buscaba, un cigarro, lo puse en mi boca y lo encendí de inmediato. El primer jalón me volvió la vida al cuerpo, cómo si me lo hubiera metido por la nariz, por eso amo los marlboro rojos. Me sonreí a medias le baje un poco a la música.
People are strange when you’re a stranger faces look ugly when you’re alone. Women seem wicked when you’re unwanted streets are uneven when you’re down. When you’re strange faces come out of the rain, when you’re strange, no one remembers your name, when you’re strange, people are strange when you’re a stranger…
Me daba harta risa pero la contenía, por supuesto que en esa casa fresa no tenían a los Doors, yo sólo repasaba la letra en voz alta y me miraban con ojos de Apocoesaindigentesabeingles. Moviéndome al ritmo de la música me salí de ahí, me dirigí al baño a darme una empolvada en la nariz. Cuando entre todo olía a poett de ese del rosa, bien naco la neta, huele horrible. Me coloqué en el lavabo y saque mi bolsita, luego me percaté de que todo estuviera perfectamente seco y puse el polvito. No aguante las ganas de probarla y me moje la puntita del meñique. Mmmmh pero si sabe riquísima, me mordisquee la lengua mientras hacia dos líneas. Gire la cabeza para acomodarme el cabello y me miré de reojo en el espejo, mi cara lucia demasiado a la cara de Mamá, luego se fue moviendo como vértigo y empezó a hablarme – Diana no hagas eso, Diana piensa en mi- a su madre! Me paniquie machin, volteaba hacia todos lados y seguía viendo su rostro hablándome. Me agache y mire mis dos líneas listas, una en cada fosa nasal y todo estará mejor. Sentí el levantón y una fuerza que me calaba la cabeza bien cañón, no me dio tiempo de asustarme, busqué en el espejo a mi madre y ya se había ido muy adentro de aquel vértigo. Mi rostro volvía a ser el mismo y de mi nariz corrían dos líneas de sangre, sentí el cuerpo cómo si fuera de algodón y me fui hacia atrás hasta que la pared detuvo mi cabeza y me quede tirada sin sentido apenas balbuceando. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar como yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento. No podrás imaginar cómo yo me siento, no podrás imaginar cómo yo me siento.
lunes, 15 de enero de 2007
sábado, 13 de enero de 2007
Lovely Rita
El observar su cuerpo tendido a mi lado por las noches, poseía un elixir de deseo insaciable. Ella. Una goblin del drama postmoderno, erguía una atmósfera de pasión con tan sólo mirarle a los ojos. Ella. Monumento real a la locura, nada más con acercase a unos metros de distancia se podía sentir esa energía abrasadora.
Acostumbrada a que las cosas sean de la manera que ella desea, se rehusaba a aceptar la unión entre nuestros cuerpos. Yo. Acostumbrada a que las cosas en la intimidad sean de la manera que deseo, perseveré y encontré el tacto perfecto en su piel. Velvet. Podía pasar toda la noche tocándole delicadamente hasta que el sueño me venciera. Calida. Un vapor se alzaba sobre su cuerpo cada que le acariciaba. Ella, con los ojos bien abiertos y yo con los ojos bien cerrados. Mi deseo voraz abandonó el brazo derecho, primer lugar de colonización por mis manos, y se lanzo en busca de su cintura y una vez hecho el contacto, mi cuerpo se erizó de delicia. No pude contener abrazarla cada vez más fuerte, hasta que mi respiración quedaba justo en su oído y al percatarme de ello, mi instinto me llevo al beso. Con demencia me apodere de su cabello, lo poseí por un rato dentro de mi boca, le roía lentamente a la vez que mis manos no dejaban de comerle de igual manera el pecho. Astutamente mi mano se había colado hasta poseer sus senos. Ella sólo callaba bajo las sabanas. Yo jadeaba para mi misma, no quería asustar a mi presa.
Cuando el frenesí que me invadía explotó, no evite hacer evidente el deseo de poseerla. Ya había logrado sacar su blusa y su pantalón de dormir, y había palpado con mis manos todo su maravilloso cuerpo. Mordisqueé su cabello, bese su cuello, luego me avasalle por su espalda y la loba que llevo dentro se apoderó de mi. Olía pausadamente su piel, ya no sólo encontraba placer en palparla, ahora me la devoraba con el olfato. La animalidad de la escena sacó a flote su instinto bestial y se abrazó a mi cuerpo para dejarme atrapada entre sus brazos y saboreando con mi lengua la exquisita pulpa de sus tetas. Le comí sin prisas en medio de la oscuridad del sauna que se había vuelto mi habitación. Manjar de dioses, frase trillada y por demás a doc para describir el momento.
Había estado ausente toda la tarde. Tirada en la cama con la mirada clavada en el techo, parecía que quisiera atravesar el concreto y fugar lejos del sitio que le aprisionaba. Yo haciendo mi rutina de trabajo diario pero sin perderle de vista, alzaba apenas la mirada sobre el monitor de la computadora para poder mirarla absorta. Me ponía caliente mirarla con una pierna distendida y la otra flexionada, con la rodilla apuntando al cielo. Discretamente pasaba su mano por su entrepierna y se acariciaba lentamente con su dedo índice y cordial; mientras a mi se me marcaban los pezones sobre la blusa y en mi panti la humedad de la excitación.
Rita no era cómo las demás chicas en mi cama. Ellas, las otras, se mostraban expertas a la hora de entregar el cuerpo. Rita, era obsesivamente pasiva, a veces hasta parecía que le disgustaba el placer, cómo si se tratase de un pecado mortal o cómo si su conciencia heterosexual le impidiera ser heteroflexible; su hedonismo no llegaba a tanto. Siempre supe que Rita no era gay y aún así me enrole en una relación extraña con ella. Me había prometido a mi misma no caer en jueguitos de experimentar lesbianismos con ninguna otra, siendo que a una mujer como yo, ese tipo de situaciones nos da flojera, pues con nuestra muy definida sexualidad y madurez, buscamos algo estable. A mis 33 años puedo decir que me he regalado el placer de estar con una chica de 27 que parece tener mucho por dar y descubrir. Lo que sé es que Rita es especial. A bien no sé que cosa sea eso que la hace no tener igual, pero me seduce la posibilidad de averiguarlo. Rita no es una mujer demasiado Mm.… digamos que es a penas guapa, pero despierta el fuego con su mirada.
Para que nuestros cuerpos se compaginaran hicieron falta 3 días de compartir la cama con caricias urgentes. La primera noche sólo pude tocarle el cuerpo donde lo más intimo que tuve fueron sus maravillosos pechos. La segunda alcanzó a abrirse de piernas y dejar que la tocase por sobre la panti sin lograr siquiera sentir la comezón de su bello vello. Para la tercera noche ya pedía que le comiera los senos a mordidas y solita se quitó la ropa. Yo la miraba como se la quitaba y la tiraba por toda la habitación. Me miraba con una expresión de deseo que fue el mejor afrodisíaco. Entonces abrí las piernas y esperé a que tomara la iniciativa. Cómo pantera se fue por entre mis muslos, colocando sus pechos a la altura de mi boca, yo en venganza no se los comí de inmediato, preferí abrazarla y hacer que su cuerpo se posara sobre mí. La cara me quedaba justo en medio de sus tetas, no las bese. La olfatee durante un rato y acaricié sus perfectas nalgas hasta que se monto en mi y con una mano llevo su seno a mi boca, entonces complaciente la devoré. Me cabalgaba como si la estuviera penetrando y ni siquiera le estaba tocando otra cosa que no fueran sus nalgas y sus tetas. Baje mi mano hasta su monte y lo palpe con detenimiento y jalaba la cadera hacia mi como pidiendo que bajara y bajé. Me coloqué justo en su clítoris, mi índice y cordial se apresuraron a buscar cavidad y la encontraron. Era mi hora, la volteé y me coloque entre sus piernas besándole el vientre, mientras mis dedos la masturbaban y ella no dejaba de chillar. Que dirían los vecinos, seguro más de dos estaban pegados a la pared y otro más a la puerta escuchando nuestra sonata. Pero poco me importaba, yo seguía haciéndola correr. Mis muslos estaban empapados de mi lubricación pero no me preocupaba que ni siquiera me estaba tocando, le quería dar rienda suelta al cántaro de pasión que me estaba comiendo. Y la agitación creció con el ritmo cómo es de suponerse era el clímax y estaba apunto de tener uno de los orgasmos más largos de su vida. Con la experiencia de haber recorrido miles de vaginas, sabía hacer cosas maravillosas con mis dos manos, le estaba estimulando tres de los lugares más erógenos de su sexo hasta que el cántaro se rompió llenándome la cara de agua de manantial.
Rita ríe cuando esta teniendo orgasmos, por lo menos cuando yo se los alcanzo…
Acostumbrada a que las cosas sean de la manera que ella desea, se rehusaba a aceptar la unión entre nuestros cuerpos. Yo. Acostumbrada a que las cosas en la intimidad sean de la manera que deseo, perseveré y encontré el tacto perfecto en su piel. Velvet. Podía pasar toda la noche tocándole delicadamente hasta que el sueño me venciera. Calida. Un vapor se alzaba sobre su cuerpo cada que le acariciaba. Ella, con los ojos bien abiertos y yo con los ojos bien cerrados. Mi deseo voraz abandonó el brazo derecho, primer lugar de colonización por mis manos, y se lanzo en busca de su cintura y una vez hecho el contacto, mi cuerpo se erizó de delicia. No pude contener abrazarla cada vez más fuerte, hasta que mi respiración quedaba justo en su oído y al percatarme de ello, mi instinto me llevo al beso. Con demencia me apodere de su cabello, lo poseí por un rato dentro de mi boca, le roía lentamente a la vez que mis manos no dejaban de comerle de igual manera el pecho. Astutamente mi mano se había colado hasta poseer sus senos. Ella sólo callaba bajo las sabanas. Yo jadeaba para mi misma, no quería asustar a mi presa.
Cuando el frenesí que me invadía explotó, no evite hacer evidente el deseo de poseerla. Ya había logrado sacar su blusa y su pantalón de dormir, y había palpado con mis manos todo su maravilloso cuerpo. Mordisqueé su cabello, bese su cuello, luego me avasalle por su espalda y la loba que llevo dentro se apoderó de mi. Olía pausadamente su piel, ya no sólo encontraba placer en palparla, ahora me la devoraba con el olfato. La animalidad de la escena sacó a flote su instinto bestial y se abrazó a mi cuerpo para dejarme atrapada entre sus brazos y saboreando con mi lengua la exquisita pulpa de sus tetas. Le comí sin prisas en medio de la oscuridad del sauna que se había vuelto mi habitación. Manjar de dioses, frase trillada y por demás a doc para describir el momento.
Había estado ausente toda la tarde. Tirada en la cama con la mirada clavada en el techo, parecía que quisiera atravesar el concreto y fugar lejos del sitio que le aprisionaba. Yo haciendo mi rutina de trabajo diario pero sin perderle de vista, alzaba apenas la mirada sobre el monitor de la computadora para poder mirarla absorta. Me ponía caliente mirarla con una pierna distendida y la otra flexionada, con la rodilla apuntando al cielo. Discretamente pasaba su mano por su entrepierna y se acariciaba lentamente con su dedo índice y cordial; mientras a mi se me marcaban los pezones sobre la blusa y en mi panti la humedad de la excitación.
Rita no era cómo las demás chicas en mi cama. Ellas, las otras, se mostraban expertas a la hora de entregar el cuerpo. Rita, era obsesivamente pasiva, a veces hasta parecía que le disgustaba el placer, cómo si se tratase de un pecado mortal o cómo si su conciencia heterosexual le impidiera ser heteroflexible; su hedonismo no llegaba a tanto. Siempre supe que Rita no era gay y aún así me enrole en una relación extraña con ella. Me había prometido a mi misma no caer en jueguitos de experimentar lesbianismos con ninguna otra, siendo que a una mujer como yo, ese tipo de situaciones nos da flojera, pues con nuestra muy definida sexualidad y madurez, buscamos algo estable. A mis 33 años puedo decir que me he regalado el placer de estar con una chica de 27 que parece tener mucho por dar y descubrir. Lo que sé es que Rita es especial. A bien no sé que cosa sea eso que la hace no tener igual, pero me seduce la posibilidad de averiguarlo. Rita no es una mujer demasiado Mm.… digamos que es a penas guapa, pero despierta el fuego con su mirada.
Para que nuestros cuerpos se compaginaran hicieron falta 3 días de compartir la cama con caricias urgentes. La primera noche sólo pude tocarle el cuerpo donde lo más intimo que tuve fueron sus maravillosos pechos. La segunda alcanzó a abrirse de piernas y dejar que la tocase por sobre la panti sin lograr siquiera sentir la comezón de su bello vello. Para la tercera noche ya pedía que le comiera los senos a mordidas y solita se quitó la ropa. Yo la miraba como se la quitaba y la tiraba por toda la habitación. Me miraba con una expresión de deseo que fue el mejor afrodisíaco. Entonces abrí las piernas y esperé a que tomara la iniciativa. Cómo pantera se fue por entre mis muslos, colocando sus pechos a la altura de mi boca, yo en venganza no se los comí de inmediato, preferí abrazarla y hacer que su cuerpo se posara sobre mí. La cara me quedaba justo en medio de sus tetas, no las bese. La olfatee durante un rato y acaricié sus perfectas nalgas hasta que se monto en mi y con una mano llevo su seno a mi boca, entonces complaciente la devoré. Me cabalgaba como si la estuviera penetrando y ni siquiera le estaba tocando otra cosa que no fueran sus nalgas y sus tetas. Baje mi mano hasta su monte y lo palpe con detenimiento y jalaba la cadera hacia mi como pidiendo que bajara y bajé. Me coloqué justo en su clítoris, mi índice y cordial se apresuraron a buscar cavidad y la encontraron. Era mi hora, la volteé y me coloque entre sus piernas besándole el vientre, mientras mis dedos la masturbaban y ella no dejaba de chillar. Que dirían los vecinos, seguro más de dos estaban pegados a la pared y otro más a la puerta escuchando nuestra sonata. Pero poco me importaba, yo seguía haciéndola correr. Mis muslos estaban empapados de mi lubricación pero no me preocupaba que ni siquiera me estaba tocando, le quería dar rienda suelta al cántaro de pasión que me estaba comiendo. Y la agitación creció con el ritmo cómo es de suponerse era el clímax y estaba apunto de tener uno de los orgasmos más largos de su vida. Con la experiencia de haber recorrido miles de vaginas, sabía hacer cosas maravillosas con mis dos manos, le estaba estimulando tres de los lugares más erógenos de su sexo hasta que el cántaro se rompió llenándome la cara de agua de manantial.
Rita ríe cuando esta teniendo orgasmos, por lo menos cuando yo se los alcanzo…
jueves, 11 de enero de 2007
Ana vuela hacia el cielo con sus alas nuevas

Desde qué le miré por primera vez, hace unos años, supe que algo tenía de especial, tanto así que mi primera reacción fue de repulsión. No soportaba tenerla cerca y el escuchar esa voz, que ahora resigno recordaré para siempre, me martillaba el sentido con una punzada fuerte que no podía aguantar. El tiempo, la vida, nos fueron acercando y desde las primeras charlas supe que me sería difícil la vida si no le tenía cerca, no en un sentido de dependencia, sino de ganas de compartir la vida juntas. Al principio no fue fácil, nuestras energías y nuestro contexto, hasta antes de conocerle, eran muy diferentes, pero con el tiempo y la resistencia de mi parte a abandonarle hicieron que forjáramos una bella amistad. Ahora, tenemos mucho más que eso, es una unión permanente.
El siempre nos pesa, no sé si estaremos juntas para siempre, ahora eso no es lo importante. El siempre ha perdido valor en nuestra historia.
miércoles, 10 de enero de 2007
• Tristeza – Melancolía – Nostalgia

Un buen cigarro asienta el alma, sobre todo porque tenía todo el día queriendo fumármelo y necesité que se me volviera a ir el alma unos milímetros del cuerpo para correr a comprarme unos delicados con filtro.
El amor ya no es lo que era. Tengo melancolía de la melancolía pues tampoco es lo que solía ser… jajajaja… es de reírse más cuando lo que era melancolía transmutó en tristeza, de esa tristeza pura.
Estaba leyendo un ensayo de salvador Elizondo sobre la tristeza y mi tristeza es de esa que tenía Mallarmé, según Elizondo. Y es que este año llegó sin melancolía y me hacía sentir vacía, pero hace ratito mientras fumaba mi cigarro me di cuenta que la tristeza siempre esta con los tristes como yo. Más bien lo que siento ahora mismo es melancolía de mí cuando tenía melancolía de alguien. Bueno, de pronto el escuchar canciones, leer poemas que compartía para alguien deja de punzar donde duele la melancolía y me daba una sensación de ausencia de sentimientos, cómo muy prozaica (de prozac) pero no es más que tristeza pura, de la bonita que se goza, de la que nunca puede llegar a ser depresión. La melancolía se extraña cuando una cree que es el leiv motiv de lo que escribe y una vez que me descubro sin ella empiezan los cuestionamientos, ah pero es bien satisfactorio darse cuenta que no es así. Así cómo hay gente distraída, perfeccionista, testaruda, alegre, existen también los melancólicos y los tristes. Lo que pasa es que la melancolía es a veces, también, pura como la tristeza. Lo que cambia es el motivo por el cual se esta melancólico, es la pequeña diferencia entre la melancolía y la tristeza. La tristeza sólo es, un sentimiento cómo lo era para Baudelaire, o la ausencia dé cómo lo era para Mallarmé. Cómo un diamante en bruto dijeran los teatreros. Sólo es. Llega y se va y rara vez se sabe por qué. La melancolía es un abismo mientras que la tristeza apenas un túnel.
Y al hablar de la melancolía como un abismo recuerdo el mar. El mar. El mar es uno de los factores universales de mi nostalgia. Cuando me di cuenta de que extraño el mar de Mazatlán, se me vino la nostalgia encima. Ni tristeza, ni melancolía… simplemente nostalgia.
Y la nostalgia nos hace inseparables,
vivos, cercanos y cotidianos.
Palpables el uno en el otro a cada letra
Y susurro.
Cómo aquel poema, aquella canción
Que afablemente compartíamos sin rencores.
El mar que me entristecía del verbo melancolía
Ya no suena agudo en la boca de mi estómago.
Ahora es un lindo murmullo que con silbidos
Sigo su melodía / llana, paupérrima de locuras.
Y que hermoso es mirarte en el recuerdo
Y encontrar nostalgia de lo vivido
Y no renombrar esa melancolía de lo que pudo ser.
Me enamora el desamor cuando sabe a nostalgia.
Que locura insospechable la de aquellos niños
Que jugaban en la arena superflua.
Chascarrillo de Dios padre, querido.
Mírame ahora con nostalgia
¿Apoco no luzco bella? Me sienta bien.
martes, 9 de enero de 2007
Sobre Nick Fedaeff y la depresión
No ando depre! El que me descubra triste no quiere decir exactamente que estoy mal o que ande en depresión. La verdad estoy disfrutando mucho estos momentos y trato de registrar lo que me pasa y de anotar cada que puedo donde se siente cada cosa. la soledad cómo siempre se siente en el estómago, tipo cómo cuando uno anda sin comer, lo mala onda es que luego da o por comer mucho o por vomitar o se me afloja el estomago y me da diarrea. Luego dicen que una se vuelve bulímica por algo estético, pero cuando ando en esas ondas de la soledad me viene un vomito y unas ganas de ir al baño a cada rato, yo creo que el alma también desea alivianarse. Tendré que considerar una buena dieta para este comienzo de año, sobre todo para aliviar estos sintomas de soledad fisiológica.
Que qué tiene que ver Nick Fedaeff con la depresión? Pues quizás mucho o nada. Sus pinturas se me hacen tristes más no depresivas, creo que el señor tiene un alma que le gusta vomitar, algo así cómo la mía. Y hoy veo estas pinturas y me han gustado para ponerlas acá, no porque sean mis favoritas o las mejores que tiene él, si no porque son tristes y bellas. ¿Quién puede deprimirse al ver esa luz maravillosa en cada cuadro? La neta, la neta, la neta, YO NO.






Que qué tiene que ver Nick Fedaeff con la depresión? Pues quizás mucho o nada. Sus pinturas se me hacen tristes más no depresivas, creo que el señor tiene un alma que le gusta vomitar, algo así cómo la mía. Y hoy veo estas pinturas y me han gustado para ponerlas acá, no porque sean mis favoritas o las mejores que tiene él, si no porque son tristes y bellas. ¿Quién puede deprimirse al ver esa luz maravillosa en cada cuadro? La neta, la neta, la neta, YO NO.






lunes, 8 de enero de 2007
• Snif!

Últimamente esas canciones que hablan de amor y desamor, me suenan huecas. No tengo a quien cantarle una canción de despecho, ni a quien cantarle una canción de esas melosas y muy románticas. Ya no gasto papeles recordando a alguien que me hacía hablar en el silencio y no se me quitaba de las ganas. Snif!
También últimamente escucho if i ain't got you de Alicia keys y me mueve, me hace ponerme tristita y añorar algo, alguien, no sé… sospecho que algo oculto hasta para mi misma pero que mi entraña alcanza a sentirse viva. Este es uno de esos momentos en los que me siento absolutamente indefensa, tan vulnerable. Viva. Entonces la vida duele en el alma? Más bien me descubro llena de tristeza en la soledad de mi cuarto. Así pasaré la noche, en mi soledad desolada. Snif again.
sábado, 6 de enero de 2007
Los días han transcurrido sin más.
Ya es 2007… qué emoción!!
Ana llegó el 26 de diciembre del año pasado. Los nervios me invadían, faltaban tan sólo unos días para que se cumpliera un año de no mirarla, con una amistad como la nuestra no era para menos que estuviera desesperada por verla llegar y darle un abrazote, verla, volver a abrazarla y después platicar horas y horas de lo que nos ha pasado en todo el año que no nos veíamos. Es bien pinche difícil estar lejos de las personas que necesitas cerca y cuando pasa tanto tiempo y de pronto nos miramos a la cara y platicábamos, fumábamos, bebíamos y nos encontrábamos bien diferentes pero las mismas nenas muy por adentro no podía evitar sentirme muuy rara. Así pasaron los días.
Ahora ella ya debe estar en su casa o de vaga que es lo más seguro. De todas las veces que ha venido a visitarme creo que estás vacaciones son las que le han caído mejor. Muy a pesar de que nuestra amistad superó la barrera de la distancia y cada vez nos hacemos más inseparables, me agrada bastante que por fin mis amigas pudieron convivir juntas y sin sentirse una menos querida que la otra, creo que después de estos días ya ninguna se sentirá celosa de la otra, quizá por la convivencia tan plagada de contacto fisico, espiritual y emocional que tuvimos entre todas o quizá porque ya era nuestra hora, o cómo sea, pero ya estamos mucho más unidas.
Fue nuestro primer fin de año juntas. Seguramente para muchas personas eso de festejar el año nuevo y despedir el viejo con fiesta, cena, abrazos, etc. Es una mamada, para mi lo era. Pero cómo que el tiempo me hace volverme mejor persona, medio ñoña en algunas cosas, medio cursi en otras, pero mejor pinche persona a fin de cuentas. Se dice que gente como yo estamos destinados a ser extraños toda la vida, creo que es lo que me salva de no ser enteramente una ñoña. Bienvine al año nuevo con mis amig@s lo que no había pasado nunca, pues en esos días siempre me hacía la ermitaña e invernaba junto a mis libros y discos sin salir siquiera a beberme una cerveza con la familia, quizás porque desde niña me daba pánico crecer y esa nostalgia de despedir el año y sentir la duda por todo lo que viene denotaba mi gran inseguridad hacia el futuro, pero ya no más, ahora estoy deseosa por lo que viene, ahora la vida me pinta muy diferente, aparte conocí a un chico pero después escribiré de ello.
Ya es 2007… qué emoción!!
Ana llegó el 26 de diciembre del año pasado. Los nervios me invadían, faltaban tan sólo unos días para que se cumpliera un año de no mirarla, con una amistad como la nuestra no era para menos que estuviera desesperada por verla llegar y darle un abrazote, verla, volver a abrazarla y después platicar horas y horas de lo que nos ha pasado en todo el año que no nos veíamos. Es bien pinche difícil estar lejos de las personas que necesitas cerca y cuando pasa tanto tiempo y de pronto nos miramos a la cara y platicábamos, fumábamos, bebíamos y nos encontrábamos bien diferentes pero las mismas nenas muy por adentro no podía evitar sentirme muuy rara. Así pasaron los días.
Ahora ella ya debe estar en su casa o de vaga que es lo más seguro. De todas las veces que ha venido a visitarme creo que estás vacaciones son las que le han caído mejor. Muy a pesar de que nuestra amistad superó la barrera de la distancia y cada vez nos hacemos más inseparables, me agrada bastante que por fin mis amigas pudieron convivir juntas y sin sentirse una menos querida que la otra, creo que después de estos días ya ninguna se sentirá celosa de la otra, quizá por la convivencia tan plagada de contacto fisico, espiritual y emocional que tuvimos entre todas o quizá porque ya era nuestra hora, o cómo sea, pero ya estamos mucho más unidas.
Fue nuestro primer fin de año juntas. Seguramente para muchas personas eso de festejar el año nuevo y despedir el viejo con fiesta, cena, abrazos, etc. Es una mamada, para mi lo era. Pero cómo que el tiempo me hace volverme mejor persona, medio ñoña en algunas cosas, medio cursi en otras, pero mejor pinche persona a fin de cuentas. Se dice que gente como yo estamos destinados a ser extraños toda la vida, creo que es lo que me salva de no ser enteramente una ñoña. Bienvine al año nuevo con mis amig@s lo que no había pasado nunca, pues en esos días siempre me hacía la ermitaña e invernaba junto a mis libros y discos sin salir siquiera a beberme una cerveza con la familia, quizás porque desde niña me daba pánico crecer y esa nostalgia de despedir el año y sentir la duda por todo lo que viene denotaba mi gran inseguridad hacia el futuro, pero ya no más, ahora estoy deseosa por lo que viene, ahora la vida me pinta muy diferente, aparte conocí a un chico pero después escribiré de ello.
martes, 2 de enero de 2007
Vértigo

Salgo corriendo hacia la calle. Mi cuerpo tiembla de dolor y el corazón me late, a cada paso, más rápido. La desesperación no me deja ver donde piso sólo sigo avanzando automáticamente sin rumbo. Huir, huir quizá de mi misma, del vacío que siento por dentro. Toco mi estomago y siento las tripas huecas de pasión, ya no queda más que resignar, quizás es mi destino, el estar sola e imposibilitada para volver a amar.
La calle se vuelve un largo camino sin final, donde a lo lejos se mira una línea interminable que gira cómo un vértigo que me devorará tarde o temprano. Los edificios parecen hundirse en el cielo, mientras las nubes lo cubren todo. Está apunto de llover.
Volteo hacía arriba para sentir el aire directamente en la cara y me cae una gota enorme de agua en la cara. Parece que el viento me eleva pero son nada más mis ganas por desaparecer lo que me hace levantar los brazos. Camino y camino, corazón sin rumbo. En el laberinto de mi destino encuentro a un niño trepado en un gran banco que lo hace quedar justo a mi altura, me espera con los brazos abiertos y me dice: “Déjame abrazar tu mirada, meterme en tus ojos y estrechar a tu soledad que me pide cariño, déjame entrar”, pero tontamente le envió el bumerang del desprecio y le volteo la cara. A veces los niños me ponen irritable. Sin darme cuenta empieza a llover y yo sigo avanzando tontamente lento por la banqueta. Ya nada importa. Cuando estoy tan confundida necesito perderme para poder encontrarme, ahora ni la lluvia me hará volver a casa. Mi casa, ¿Cuál es mi casa, si donde quiera me siento indigente?
Totalmente empapada y temblando de frío volteo hacia todos lados, la desesperación me hace llorar y buscar como perra sin dueño un lugar cálido donde acurrucarme y sentirme protegida, comprendida y en paz conmigo misma, ahora mismo no tengo nada más que un cuerpo escuálido que grita pidiendo amor entre las calles vacías. Un grito ahogado en la garganta me hace correr, correr, correr rápido sobre la loseta húmeda, el aire se vuelve un aliento gélido que hace crispar mi rostro volviendo escarcha mis lágrimas y gotas de lluvia, mi pie se atora en una grieta del concreto y me hace caer, mis rodillas sangran y la humedad me resbala haciéndome caer por esa línea interminable, recorrer como un tobogán ese despiadado vértigo, no me queda más remedio que cerrar los ojos y soltarme a la desgracia del llanto.
martes, 26 de diciembre de 2006
Lovely Rita
- Esta es una de esas noches en las que podría contarle mi vida entera, palmo a palmo, a un perfecto desconocido;pero vamos, los perfectos, ni desconocidos existen.
El bartender limpiaba con sabiduría unas copas tras la barra. Con un trapito frotaba detenidamente el cristal hasta que quedaba rechinando de limpio, luego estiraba las manos frente a sus ojos y miraba si ya estaba listo, pero si a caso quedaba una pequeña empañadura volvía a frotar con una lentitud envidiable. Rita le miraba fijamente a las manos, más que agradarle, el tipo la desesperaba cuando se apasionaba con la limpieza, pero esta vez no podía dejar de mirar sus manos. Se imaginaba que esas manos grandes le tocaban los hombros desnudos y la invitaban a bailar pegadito, pero aún era muy temprano para bajas pasiones. Él no era ningún Arturo de Córdoba, lo que tiene es que baila con una elegancia envidiable, además ahí no había más pasiones que la de Tomasito por aquellas relucientes copas. Volvió entonces, Rita, la mirada a su tequila doble.
- El tequila es una bebida para el alma, cuando se toma nada más por placer corporal, te regaña y te hace volver a gatas a casa, pero cuando lo tomas para asentar el alma en el cuerpo, te aconseja con la sabiduría de un anciano. Yo por eso nada más tomo tequila, porque para placeres corporales qué mejor que un tequila que te saque el llanto desde las vísceras, sentir como el sollozo te recorre los brazos, las piernas y te oprime el pecho en cada trago. Yo por eso nada más tomo tequila, para menos no me alcanza.
Hablaba para sí misma, con el ruido parecía que repetía una canción. Tomás terminó con las copas y seguía ahora con la barra. Ha esa hora por lo general hay poca clientela y él nada más atendía a las damas bellas que se sentaban, aunque Rita no es una mujer demasiado Mm.… digamos que es a penas guapa, pero despertaba ternura con su mirada. Llevaba un vestido con flores verdes que le caía bajo las rodillas. Sentada en un banquito alto, colgaba los pies. Dos bellas piernas medio flacas pero antojables de acariciar y unos zapatitos discretos, no muy altos, no muy descubiertos, no muy llamativos, de color negro, se mecían nerviosamente.
Parecía que siempre estaba a la espera de alguien, miraba constantemente el reloj y volteaba hacia todos lados. Alguna vez le escuche decir que en cualquier parte podía estar, aquel, su hombre perfecto, que estaba segura que lo reconocería al mirarle. Miraba y miraba, buscaba pero nunca encontraba eso que le haría saber que el amor de su vida estaba ahí frente a ella.
Le gusta pasar el tequilero por la nariz y cerrar los ojos, aspirar lentamente el olor del tequila hasta impregnarse de su aroma, luego pasa la lengua por la orilla y bebe mansamente sintiendo el clamor en la garganta, disfruta como el calor se apodera de su cuerpo y la hace acurrucar su cabeza en su hombro, se le salen unas lagrimas.
- Tomasito, ¿Usted ha visto aquí alguna vez un tipo con pinta de hombre, pero de esos muy hombres que mandan en su casa y aman sin medida a su mujer?
- He visto varios por aquí, pero usted no les mira porque llegan más noche.
- Eso dice usted porque quiere invitarme a bailar después de que termine su turno y quiere también que me quede. ¿Verdad que eso es lo que quiere?
- Una noche de estas la voy a enseñar a bailar danzón mi Rita.
- ¿Su Rita? Eso me suena ya muy feo Tomasito, mejor déme otro tequila. El sábado vengo a qué me enseñé a bailar danzón.
- Mejor venga el domingo temprano y le enseño otras cosas.
- No sea mandado Tomasito, yo por las buenas le hablo bien pero si usted quiere que me siente en el rincón nomás siga diciéndome barbaridades y verá cómo la próxima vez me mira nomás de lejos.
- Estaba hablando de otro tipo de baile, de twist, una vez me dijo que le gustaba el twist pero que no sabía bailarlo, ¿Recuerda?
- No me este chingando Tomasito, primero me enseña danzón y luego ya vemos.
“El Garito” es un bar tipo salón de baile, amplio, amplísimo; con una pista de baile para unas 20 parejas y de dos plantas. En el centro la pista y frente a ella el lugar de la orquesta, alrededor mesas para dos y para cuatro. Al entrar lo primero que uno mira es un vitral enorme de una mujer desnuda en color, ámbar y rojo, una especie de arte medio rara y exótica, era inevitable mirarle antes que a otra cosa, luego de la entrada estaba la barra, larga limpia, limpísima, una fila de banquitos altos frente a ella, una pared repleta de cuanto vino existe en el mundo y al otro extremo se encontraban los sillones, una especie de salitas separadas por biombos donde los clientes podían hacer su fiesta más en privado pues la iluminación era románticamente escasa. Arriba había dos zonas VIP, que por lo general se manejaba aparte de la planta baja. Un lugar ideal para buscar principes, por eso era, de Rita, el preferido, iba cada que su trabajo se lo permitía a veces sólo pedía un coctel y se sentaba a mirar las parejas bailar, pero otras veces, como hoy por ejemplo, viene con el alma triste, por eso bebe tequila, así puro y sin limón, sólo moja su dedo y se echa sal para después chupar lentamente también al igual que despacio bebe su tequila. Es cómo un ritual de sanacion, aspirar con los ojos cerrados el olor, después pasar la lengua por la boca del tequilero, saborearlo, chupar el dedo con sal, todo esto lentamente, luego sin muecas quedarse mirando fijamente hacia un lugar, absorta, cómo si nada pasara a su alrededor, cómo si estuviera sola en un desierto. Así es Rita, medio rara y exótica.
El bartender limpiaba con sabiduría unas copas tras la barra. Con un trapito frotaba detenidamente el cristal hasta que quedaba rechinando de limpio, luego estiraba las manos frente a sus ojos y miraba si ya estaba listo, pero si a caso quedaba una pequeña empañadura volvía a frotar con una lentitud envidiable. Rita le miraba fijamente a las manos, más que agradarle, el tipo la desesperaba cuando se apasionaba con la limpieza, pero esta vez no podía dejar de mirar sus manos. Se imaginaba que esas manos grandes le tocaban los hombros desnudos y la invitaban a bailar pegadito, pero aún era muy temprano para bajas pasiones. Él no era ningún Arturo de Córdoba, lo que tiene es que baila con una elegancia envidiable, además ahí no había más pasiones que la de Tomasito por aquellas relucientes copas. Volvió entonces, Rita, la mirada a su tequila doble.
- El tequila es una bebida para el alma, cuando se toma nada más por placer corporal, te regaña y te hace volver a gatas a casa, pero cuando lo tomas para asentar el alma en el cuerpo, te aconseja con la sabiduría de un anciano. Yo por eso nada más tomo tequila, porque para placeres corporales qué mejor que un tequila que te saque el llanto desde las vísceras, sentir como el sollozo te recorre los brazos, las piernas y te oprime el pecho en cada trago. Yo por eso nada más tomo tequila, para menos no me alcanza.
Hablaba para sí misma, con el ruido parecía que repetía una canción. Tomás terminó con las copas y seguía ahora con la barra. Ha esa hora por lo general hay poca clientela y él nada más atendía a las damas bellas que se sentaban, aunque Rita no es una mujer demasiado Mm.… digamos que es a penas guapa, pero despertaba ternura con su mirada. Llevaba un vestido con flores verdes que le caía bajo las rodillas. Sentada en un banquito alto, colgaba los pies. Dos bellas piernas medio flacas pero antojables de acariciar y unos zapatitos discretos, no muy altos, no muy descubiertos, no muy llamativos, de color negro, se mecían nerviosamente.
Parecía que siempre estaba a la espera de alguien, miraba constantemente el reloj y volteaba hacia todos lados. Alguna vez le escuche decir que en cualquier parte podía estar, aquel, su hombre perfecto, que estaba segura que lo reconocería al mirarle. Miraba y miraba, buscaba pero nunca encontraba eso que le haría saber que el amor de su vida estaba ahí frente a ella.
Le gusta pasar el tequilero por la nariz y cerrar los ojos, aspirar lentamente el olor del tequila hasta impregnarse de su aroma, luego pasa la lengua por la orilla y bebe mansamente sintiendo el clamor en la garganta, disfruta como el calor se apodera de su cuerpo y la hace acurrucar su cabeza en su hombro, se le salen unas lagrimas.
- Tomasito, ¿Usted ha visto aquí alguna vez un tipo con pinta de hombre, pero de esos muy hombres que mandan en su casa y aman sin medida a su mujer?
- He visto varios por aquí, pero usted no les mira porque llegan más noche.
- Eso dice usted porque quiere invitarme a bailar después de que termine su turno y quiere también que me quede. ¿Verdad que eso es lo que quiere?
- Una noche de estas la voy a enseñar a bailar danzón mi Rita.
- ¿Su Rita? Eso me suena ya muy feo Tomasito, mejor déme otro tequila. El sábado vengo a qué me enseñé a bailar danzón.
- Mejor venga el domingo temprano y le enseño otras cosas.
- No sea mandado Tomasito, yo por las buenas le hablo bien pero si usted quiere que me siente en el rincón nomás siga diciéndome barbaridades y verá cómo la próxima vez me mira nomás de lejos.
- Estaba hablando de otro tipo de baile, de twist, una vez me dijo que le gustaba el twist pero que no sabía bailarlo, ¿Recuerda?
- No me este chingando Tomasito, primero me enseña danzón y luego ya vemos.
“El Garito” es un bar tipo salón de baile, amplio, amplísimo; con una pista de baile para unas 20 parejas y de dos plantas. En el centro la pista y frente a ella el lugar de la orquesta, alrededor mesas para dos y para cuatro. Al entrar lo primero que uno mira es un vitral enorme de una mujer desnuda en color, ámbar y rojo, una especie de arte medio rara y exótica, era inevitable mirarle antes que a otra cosa, luego de la entrada estaba la barra, larga limpia, limpísima, una fila de banquitos altos frente a ella, una pared repleta de cuanto vino existe en el mundo y al otro extremo se encontraban los sillones, una especie de salitas separadas por biombos donde los clientes podían hacer su fiesta más en privado pues la iluminación era románticamente escasa. Arriba había dos zonas VIP, que por lo general se manejaba aparte de la planta baja. Un lugar ideal para buscar principes, por eso era, de Rita, el preferido, iba cada que su trabajo se lo permitía a veces sólo pedía un coctel y se sentaba a mirar las parejas bailar, pero otras veces, como hoy por ejemplo, viene con el alma triste, por eso bebe tequila, así puro y sin limón, sólo moja su dedo y se echa sal para después chupar lentamente también al igual que despacio bebe su tequila. Es cómo un ritual de sanacion, aspirar con los ojos cerrados el olor, después pasar la lengua por la boca del tequilero, saborearlo, chupar el dedo con sal, todo esto lentamente, luego sin muecas quedarse mirando fijamente hacia un lugar, absorta, cómo si nada pasara a su alrededor, cómo si estuviera sola en un desierto. Así es Rita, medio rara y exótica.
domingo, 3 de diciembre de 2006
domingo, 26 de noviembre de 2006
Días raros
Todos estos días han sido demasiado raros. He tenido severas vueltas de hoja pero con un estado de animo, casi casi, equilibrado, de esos que sacan suspiros y pura buena vibra.
La película de recuerdos retrocede lento cada que quiero recordar en general qué fue lo que sucedió estos días pero estoy segura de qué esta vez es porque cada momento fue muy especial, tan especial que merece ser recordado escena por escena con la debida atención, no es para menos el bienestar subjetivo que me atrapa desde hace tiempo me tiene como flotando en una nube de tranquilidad. Antes pude llegar a pensar y sentir la tranquilidad con un estadio de ‘no pasa nada’ pero ahora que mi tranquilidad abarca cada vez más aspectos de mi vida, siento que suceden tantas cosas que no me alcanza el día para contarlo. Mi otro yo me susurra que exagero al maximizar pequeñas cosas, que en realidad ha sido cotidianeidad y nada de sucesos fantásticos maravillosos, le he sonreído cuando le he terminado de escuchar, indignado me volteó la cara junto con una mueca, me hace sentir feliz. Yo no busco cuentos sino pura vida plagadita de cosas cotidianas, acompañadas de buena música, buena poesía, buena compañía, buena cerveza, pura buena vida.
Entre el dentista y mis amigos ha pasado la semana, esta vez sí puedo decir que me siento afortunada de las vueltas, cambios y sorpresas que me da la vida.
De compras casi toda la semana. El martes fuimos a la tienda de vestidos de novia, donde Lupita empezó a bordar su propio vestido y ahora ya le dieron trabajo, de bordadora, jejeje, siempre he pensado que tiene manos de hada. Fuimos también de tienda en tienda buscando un vestido de noche y todos estaban horrorosos, feos colores y exageradamente pasados de moda, aproveché para comprar unos lentes de sol (otro más a la colección), un pantalón de vestir muy formal (cosa rara en mi) y una blusa muy sofisticada para acompañarlo. Muaaa que cosaaa!! No podía faltar mi supercompra de la semana, unos súper flats de charol, me enamoré de ellos en cuanto los vi.
Príncipe azul says: Esa manía tuya por el calzado, tenías que ser mujer.
Berenoise says: uhmsss(se encoge de hombros)
El miércoles llegó para mediar la semana, el animo y todo lo demás. Me pusieron los brackets y empezó el martirio de no poder morder, aunque me lucen lindos y cuando sonrio siento que soy un poco adolescente, jejejeje, eso me eriza la piel, así que me aguanto el dolorcito por mero placer. Jueves de compras. Le compré una pulserita muy mona a Nazly cómo parte de sus regalos de Navidad, se le va a mirar lindísima. Compré un sweater y un pants. Y por la noche larga platica con Mildreth entre cafecito y galletitas de avena pa’ la dieta. Y qué decir del viernes que desde que empezó fue todo un torbellino. Para empezar muuucho trabajo, llegue 5 minutos tarde a mi cita con el dentista y me dio la noticia de que el sábado me sacaría un premolar, sniff… saliendo del dentista me fui otra vez de compras, pero ahora compre ropa interior y dos blusas que no tenía planeado comprar pero que no pude resistirme. De súper buen humor que llegue a mi casa pero me esperaba mucho trabajo aún. No mencione que casi no dormí estos días y que todo lo que he hecho lo he realizado desveladísima, que mis ojeras están cada día más marcadas y qué batallo mucho para esconderlas (pero también deje de ponerme la crema anti-ojeras). Por la noche todo glamour.*pantalón azul oscuro*blusa tejida negra*tacones*accesorios*buena compañía*bebidas deliciosas*buena música*el reencuentro inesperado con un ex*mucho bailar, bailar y bailar*beber, beber y beber*cerveza(pacifico)*tequila(jimador)*whisky (etiqueta negra)*piña coladas y margaritas para las damas. Wow que noche.
Sábado de extracción, ni pex. A pesar de que me acosté a las 4 y media de la mañana a las 8 ya estaba sentada en mi casa y Daniela sacando ropa de mi closet para que me cambiara y le ayudara a escoger su atuendo para la boda de su amiga de la infancia que no soy yo, si no su vecina, la otra pues. Con la cara de zombie me lancé con ella, ni manera de negarme, no quería hacerlo además, sólo deseaba que mi almohada fuera con nosotros pero lamentablemente no se podía, bueee ni moho dije. Lo mejor de todo es que luego encontramos todo lo que ella necesitaba, el vestido, la zapatilla, los accesorios etc. Etc. Etc. Y de ahí al salón a que le hicieran su mega peinado fashion y la maquillaran como mujer, que ya se lo tenían sentenciado. A medio día el dentista, mi extracción y después dormí todo el resto del día, me levanté y cené avena porque no podía morder nada y me puse a escuchar música verdaderamente muy buena. Me encontré con un disquito, que nomás lo termino de saborear, pondré por acá la recomendación. Bueno, qué más puedo decir. Todo un desmadre. Las cosas más chingonas de esta semana aparte de la escapada al antro (con todo y desveladas) me las guardo para mi solita. Pero de poco a poco vuelve toda la Berenize que tenía oculta tras mi espalda. Cosas de la vida. Pura mera cotidianeidad surRealista.
La película de recuerdos retrocede lento cada que quiero recordar en general qué fue lo que sucedió estos días pero estoy segura de qué esta vez es porque cada momento fue muy especial, tan especial que merece ser recordado escena por escena con la debida atención, no es para menos el bienestar subjetivo que me atrapa desde hace tiempo me tiene como flotando en una nube de tranquilidad. Antes pude llegar a pensar y sentir la tranquilidad con un estadio de ‘no pasa nada’ pero ahora que mi tranquilidad abarca cada vez más aspectos de mi vida, siento que suceden tantas cosas que no me alcanza el día para contarlo. Mi otro yo me susurra que exagero al maximizar pequeñas cosas, que en realidad ha sido cotidianeidad y nada de sucesos fantásticos maravillosos, le he sonreído cuando le he terminado de escuchar, indignado me volteó la cara junto con una mueca, me hace sentir feliz. Yo no busco cuentos sino pura vida plagadita de cosas cotidianas, acompañadas de buena música, buena poesía, buena compañía, buena cerveza, pura buena vida.
Entre el dentista y mis amigos ha pasado la semana, esta vez sí puedo decir que me siento afortunada de las vueltas, cambios y sorpresas que me da la vida.
De compras casi toda la semana. El martes fuimos a la tienda de vestidos de novia, donde Lupita empezó a bordar su propio vestido y ahora ya le dieron trabajo, de bordadora, jejeje, siempre he pensado que tiene manos de hada. Fuimos también de tienda en tienda buscando un vestido de noche y todos estaban horrorosos, feos colores y exageradamente pasados de moda, aproveché para comprar unos lentes de sol (otro más a la colección), un pantalón de vestir muy formal (cosa rara en mi) y una blusa muy sofisticada para acompañarlo. Muaaa que cosaaa!! No podía faltar mi supercompra de la semana, unos súper flats de charol, me enamoré de ellos en cuanto los vi.
Príncipe azul says: Esa manía tuya por el calzado, tenías que ser mujer.
Berenoise says: uhmsss(se encoge de hombros)
El miércoles llegó para mediar la semana, el animo y todo lo demás. Me pusieron los brackets y empezó el martirio de no poder morder, aunque me lucen lindos y cuando sonrio siento que soy un poco adolescente, jejejeje, eso me eriza la piel, así que me aguanto el dolorcito por mero placer. Jueves de compras. Le compré una pulserita muy mona a Nazly cómo parte de sus regalos de Navidad, se le va a mirar lindísima. Compré un sweater y un pants. Y por la noche larga platica con Mildreth entre cafecito y galletitas de avena pa’ la dieta. Y qué decir del viernes que desde que empezó fue todo un torbellino. Para empezar muuucho trabajo, llegue 5 minutos tarde a mi cita con el dentista y me dio la noticia de que el sábado me sacaría un premolar, sniff… saliendo del dentista me fui otra vez de compras, pero ahora compre ropa interior y dos blusas que no tenía planeado comprar pero que no pude resistirme. De súper buen humor que llegue a mi casa pero me esperaba mucho trabajo aún. No mencione que casi no dormí estos días y que todo lo que he hecho lo he realizado desveladísima, que mis ojeras están cada día más marcadas y qué batallo mucho para esconderlas (pero también deje de ponerme la crema anti-ojeras). Por la noche todo glamour.*pantalón azul oscuro*blusa tejida negra*tacones*accesorios*buena compañía*bebidas deliciosas*buena música*el reencuentro inesperado con un ex*mucho bailar, bailar y bailar*beber, beber y beber*cerveza(pacifico)*tequila(jimador)*whisky (etiqueta negra)*piña coladas y margaritas para las damas. Wow que noche.
Sábado de extracción, ni pex. A pesar de que me acosté a las 4 y media de la mañana a las 8 ya estaba sentada en mi casa y Daniela sacando ropa de mi closet para que me cambiara y le ayudara a escoger su atuendo para la boda de su amiga de la infancia que no soy yo, si no su vecina, la otra pues. Con la cara de zombie me lancé con ella, ni manera de negarme, no quería hacerlo además, sólo deseaba que mi almohada fuera con nosotros pero lamentablemente no se podía, bueee ni moho dije. Lo mejor de todo es que luego encontramos todo lo que ella necesitaba, el vestido, la zapatilla, los accesorios etc. Etc. Etc. Y de ahí al salón a que le hicieran su mega peinado fashion y la maquillaran como mujer, que ya se lo tenían sentenciado. A medio día el dentista, mi extracción y después dormí todo el resto del día, me levanté y cené avena porque no podía morder nada y me puse a escuchar música verdaderamente muy buena. Me encontré con un disquito, que nomás lo termino de saborear, pondré por acá la recomendación. Bueno, qué más puedo decir. Todo un desmadre. Las cosas más chingonas de esta semana aparte de la escapada al antro (con todo y desveladas) me las guardo para mi solita. Pero de poco a poco vuelve toda la Berenize que tenía oculta tras mi espalda. Cosas de la vida. Pura mera cotidianeidad surRealista.
miércoles, 22 de noviembre de 2006
De las amistades para toda la vida.
Últimamente he recordado lo maravilloso que es tener alguien a mi lado con quien he compartido casi toda mi vida y que por cosas de la vida nos habíamos alejado y forjamos una adolescencia turbulenta por separado, ahora somos mejores amigas igual que siempre, como sí los 3 años que dejamos de estar unidas físicamente no hubieran pasado nunca y las cosas resultan tan maravillosas ahora que estoy cerca de ella y nos reimos y peleamos igual que antes. Recordar también como la defendía de los niños y como ella me protegía de la oscuridad y de los bichos a los que yo les temía y aún les temo. Tan iguales, pero tan diferentes. Que bien se siente recuperar ese hogar.




Ella Lupita, weritta, pita, mipita, etc. etc. etc. Es la misma, mi mejor amiga de la infancia, con quien compartía todo mi tiempo, ella se va a casar dentro de un mes y ando de un sentimental. snif! nomás de verla bordar su vestido y aunque a mi no me llama mucho la atención eso de las bodas religiosas y ceremoniosas, me da mucha ilusión porque se que desde niña ella soñaba con el día de su boda y ya casi se llega.
de seguro voy a ser la típica amiga de la novia que esta a moco tendido en la misa viendo a su amiga vestida de blancoooo(8)creo que no podré evitar llenar mi cara de lagrimas, snif!
Berenoise says: por qué seré tan sentimental?
Principe azul says: Después de todo eres mujer mi vida.
Berenoise says: sniff!



Ella Lupita, weritta, pita, mipita, etc. etc. etc. Es la misma, mi mejor amiga de la infancia, con quien compartía todo mi tiempo, ella se va a casar dentro de un mes y ando de un sentimental. snif! nomás de verla bordar su vestido y aunque a mi no me llama mucho la atención eso de las bodas religiosas y ceremoniosas, me da mucha ilusión porque se que desde niña ella soñaba con el día de su boda y ya casi se llega.
de seguro voy a ser la típica amiga de la novia que esta a moco tendido en la misa viendo a su amiga vestida de blancoooo(8)creo que no podré evitar llenar mi cara de lagrimas, snif!
Berenoise says: por qué seré tan sentimental?
Principe azul says: Después de todo eres mujer mi vida.
Berenoise says: sniff!
sábado, 18 de noviembre de 2006
Para variar en las rarezas de mi vida, estos días siguen siendo raros.
He querido hacer muchas cosas y no las he hecho. He hecho otras muchas cosas que no eran igual de importantes pero sí tenía que darles prioridad por los tiempos y demás, cosas del trabajo... cosas de la vida.
Entre que ando sacada de onda por muchas cosas, contarlas hará de este un gran post, quizá no por chido pero sí por largo y lleno de información, bueno, eso si no me da hueva, en fin.
La semana pasada fue de muchas inseguridades con relación a mis amigos más cercanos, sentía que de pronto toda la buena vibra y mis mejores sentimientos para los demás estaban siendo tirados a la basura pero pasaron unos días y me doy cuenta que hay personas que aunque no hayamos nacido ligadas por la sangre, mediante nos conocimos y vivimos la vida a la par creamos unos lazos igual de indestructibles y pues es que los amigos son los amigos, pueden cometer muchas burradas, dejarnos en ridiculo, levantarnos la voz hasta partirnos la madre pero siempre vamos a estar ahí con nuestra carita de “te quiero un chingo” y en efecto así pasó, cómo tenía que ser.
La nena ya habla, dice washi togashu fudataguri etc. Etc. Etc. Muchas cosas que nadie entiende porque no hablamos japonés, luego me abraza, me da besitos, le dan rachas de no querer estar con nadie sólo conmigo y yo me siento la madrina más feliz de todo el planeta. Qué más puedo pedirle a mi nena si cuando me deja su madre en mi casa ella llora para quedarse conmigo? Soy una marica dice Anita.
Soy una marica dice Anita cuando le he hablado por teléfono y le he pedido encarecidamente que venga cuanto antes a visitarme, creo que lo dijo por el tono de mi voz medio cortado y suplicante. A las mujeres les gustan que les rueguen o que les supliquen (me encanto cuando hablo cómo si fuera hombre) por lo menos lo disfrutan mucho. Se puso sus moños y dice que no sabe aún que día exactamente vendrá. Según llegaba hoy, me he querido hacer ilusiones que viene en camino y llegará de sorpresa pero mientras sigo esperándola con ansias locas. A ella sí la extraño con ansias locas.
Soy bien pinche hocicona y no me refiero literalmente sino que… no mames, siempre tengo el comentario más inoportuno para alguien que me interesa tener los comentarios más oportunos de la historia y término diciendo cosas que no quería y reaccionando de una manera muy irracional, por ello LEE anda cortón conmigo y no contesta mis mensajes, cuando le pregunto que si qué sucede, me dice que nada que todo va bien pero esa respuesta no es totalmente organica. Sus ojos miran hacia otro lado y se ríe de mi cuando le digo cosas a él que le tenía que decir a otras personas. El muy pinche se ríe de mi porque sabe que le quiero, yo sé que también me quiere por su manera de reaccionar, hasta ahorita me esta castigando y acepto esa ley del hielo con benevolencia, quien me manda ser tan pinche mujer, en fin.
Estar escribiendo en flashback put me so sad. Quizá porque ese es el verdadero color de mi esencia, who knows? La neta, cada día me encuentro más con mi Berenize, y yo me pregunto a veces que se siente cómo si desconociera mi piel y mis entrañas pero astutamente me respondo que es como mirar fijamente un vertigo. A veces me encuentro en las palabras de otros.
Tengo infinidad de vaginas
infinidad de vergas
infinidad de culos
todos los administro con celo
de elefanta amaestrada
y profesionalismo a prueba de babas
y boomerangs dialécticos
y los combino de forma admirable
y a cada vagina le toca siempre
una verga o más de una
según tamaño, deseo, forma, color
vulnerabilidad, apetencia, etc, etc
y a cada verga una vagina o más de una
o un culo o muchos culos
y sus combinaciones aleatorias
y aprobatorias
que sólo tienden al placer natural
o inaudito
y la perfección del sistema
en el dar
y el recibir
hasta que vergas muertas
vaginas muertas
y culos muertos
no suman ningún infinito
saldo final:
cero...
cero...
cero...
y el cero ni sonríe
ni gime
ni grita
ni goza
ni nada...
nada de nada...
Moisés debe tener una vena mía o yo una de él, es ahí donde pierdo el sentido del tiempo y no sé qué fue primero si el huevo o la gallina, a veces somos al mismo tiempo, bien lindos nosotros, apenas unos fantasmas vertiginosos que marean y luego de que todo da vuelta nos quedamos con las manos apoyadas en las rodillas y sonriendo como niños recién bajados de la rueda de la fortuna (es que somos niños de antes). Otras veces me encuentro en la letra de una canción o en la parada de autobús donde conocí a Jorge, el vergas ese… jijiji es qué a él le encanta que le diga de groserías y sobre todo esa tan usada, decía...dice que le excita de mi boca, a chingao cuan bonita soy cuando habló para él. Me encuentro también cuando secretamente Andy me dice al oído que le gustan mis senos, qué me quiere robar un beso mientras me agarra la nalga cuando su esposa da la media vuelta, jejejeje, y me acuerdo cuando éramos adolescentes, bueno yo un poco más adolescente que él y nos agarrábamos nuestros cuerpos cuando, ella, la entonces novia se iba a la caseta a comprar una soda o a veces él la enviaba por un chicle que ni masticaba sólo para poder darme una mordida en el cuello o lamerme los labios lentamente por un minuto. Éramos bien descaradotes y nos gustaba jugar ese juego de infidelidades también cuando se iba a las dos de la mañana de mi casa. Ha pero como me hacia enojar el canijo cuando me decía que le gustaba mi mamá y que quería cogercela, que yo le diera permiso de ser mi padrastro y claro que le di permiso de ser mi papasito pero el mondrigo se casó con la novia amiga mía y ya de eso hace 5 años. Lo más chido es qué el la quiere mucho y a pesar de que le gusta jugar a la infidelidad conmigo es más fiel que un perrito faldero, eso hace calmar mi moral y apaciguar mis perversiones, sobre todo cuando recuerdo lo que pasaba hace 6 o 7 años. Soy una pinche vergas, dijera Jorge. Soy muchas cosas, yo lo sé. Pero solamente me alcanza para vivir la mitad y el resto lo escribo para que no quede duda de ello.
Para rematar he tenido sueños bastante esquizos… hasta soñé que mataba a mi prima con una navaja, le sacaba las tripas y luego la dejaba tirada en el baño, el cual después de salir lo cerraba con seguro. Changos, pura proyección me dijera Sergio(mi compadre no, sino mi papi, mi amigui) cómo lo extraño, no hace ni la semana que no escucho su voz y ya le extraño demasiado, se vuelve poco a poco en una hermosa costumbre, porque vicio ya es mucho decir. No será mi droga.
Por otro lado ando de un nervio porque werita ya se casa el sábado y cáete pa’tras yo voy a decir el brindis, sin mencionar que tengo que ir supermegaw0w a la fiesta y que muy quizá llore en la misa, chale es que soy bien pinche marica. Ando de un nervio y me creo una rocka.
Ya me enfade de escribir quiero seguir escuchando mobile – lovedrug a gusto y tirada en la cama, luego fumarme un cigarro y después a ver que sale.
Ahhhh que mensa soy ya se me había olvidado mencionar que hace unos día abrí un brazo de esta surRealidad muy mona, sólo hay que pasar y checar, lueguito checaré los comentarios.
He querido hacer muchas cosas y no las he hecho. He hecho otras muchas cosas que no eran igual de importantes pero sí tenía que darles prioridad por los tiempos y demás, cosas del trabajo... cosas de la vida.
Entre que ando sacada de onda por muchas cosas, contarlas hará de este un gran post, quizá no por chido pero sí por largo y lleno de información, bueno, eso si no me da hueva, en fin.
La semana pasada fue de muchas inseguridades con relación a mis amigos más cercanos, sentía que de pronto toda la buena vibra y mis mejores sentimientos para los demás estaban siendo tirados a la basura pero pasaron unos días y me doy cuenta que hay personas que aunque no hayamos nacido ligadas por la sangre, mediante nos conocimos y vivimos la vida a la par creamos unos lazos igual de indestructibles y pues es que los amigos son los amigos, pueden cometer muchas burradas, dejarnos en ridiculo, levantarnos la voz hasta partirnos la madre pero siempre vamos a estar ahí con nuestra carita de “te quiero un chingo” y en efecto así pasó, cómo tenía que ser.
La nena ya habla, dice washi togashu fudataguri etc. Etc. Etc. Muchas cosas que nadie entiende porque no hablamos japonés, luego me abraza, me da besitos, le dan rachas de no querer estar con nadie sólo conmigo y yo me siento la madrina más feliz de todo el planeta. Qué más puedo pedirle a mi nena si cuando me deja su madre en mi casa ella llora para quedarse conmigo? Soy una marica dice Anita.
Soy una marica dice Anita cuando le he hablado por teléfono y le he pedido encarecidamente que venga cuanto antes a visitarme, creo que lo dijo por el tono de mi voz medio cortado y suplicante. A las mujeres les gustan que les rueguen o que les supliquen (me encanto cuando hablo cómo si fuera hombre) por lo menos lo disfrutan mucho. Se puso sus moños y dice que no sabe aún que día exactamente vendrá. Según llegaba hoy, me he querido hacer ilusiones que viene en camino y llegará de sorpresa pero mientras sigo esperándola con ansias locas. A ella sí la extraño con ansias locas.
Soy bien pinche hocicona y no me refiero literalmente sino que… no mames, siempre tengo el comentario más inoportuno para alguien que me interesa tener los comentarios más oportunos de la historia y término diciendo cosas que no quería y reaccionando de una manera muy irracional, por ello LEE anda cortón conmigo y no contesta mis mensajes, cuando le pregunto que si qué sucede, me dice que nada que todo va bien pero esa respuesta no es totalmente organica. Sus ojos miran hacia otro lado y se ríe de mi cuando le digo cosas a él que le tenía que decir a otras personas. El muy pinche se ríe de mi porque sabe que le quiero, yo sé que también me quiere por su manera de reaccionar, hasta ahorita me esta castigando y acepto esa ley del hielo con benevolencia, quien me manda ser tan pinche mujer, en fin.
Estar escribiendo en flashback put me so sad. Quizá porque ese es el verdadero color de mi esencia, who knows? La neta, cada día me encuentro más con mi Berenize, y yo me pregunto a veces que se siente cómo si desconociera mi piel y mis entrañas pero astutamente me respondo que es como mirar fijamente un vertigo. A veces me encuentro en las palabras de otros.
Tengo infinidad de vaginas
infinidad de vergas
infinidad de culos
todos los administro con celo
de elefanta amaestrada
y profesionalismo a prueba de babas
y boomerangs dialécticos
y los combino de forma admirable
y a cada vagina le toca siempre
una verga o más de una
según tamaño, deseo, forma, color
vulnerabilidad, apetencia, etc, etc
y a cada verga una vagina o más de una
o un culo o muchos culos
y sus combinaciones aleatorias
y aprobatorias
que sólo tienden al placer natural
o inaudito
y la perfección del sistema
en el dar
y el recibir
hasta que vergas muertas
vaginas muertas
y culos muertos
no suman ningún infinito
saldo final:
cero...
cero...
cero...
y el cero ni sonríe
ni gime
ni grita
ni goza
ni nada...
nada de nada...
Moisés debe tener una vena mía o yo una de él, es ahí donde pierdo el sentido del tiempo y no sé qué fue primero si el huevo o la gallina, a veces somos al mismo tiempo, bien lindos nosotros, apenas unos fantasmas vertiginosos que marean y luego de que todo da vuelta nos quedamos con las manos apoyadas en las rodillas y sonriendo como niños recién bajados de la rueda de la fortuna (es que somos niños de antes). Otras veces me encuentro en la letra de una canción o en la parada de autobús donde conocí a Jorge, el vergas ese… jijiji es qué a él le encanta que le diga de groserías y sobre todo esa tan usada, decía...dice que le excita de mi boca, a chingao cuan bonita soy cuando habló para él. Me encuentro también cuando secretamente Andy me dice al oído que le gustan mis senos, qué me quiere robar un beso mientras me agarra la nalga cuando su esposa da la media vuelta, jejejeje, y me acuerdo cuando éramos adolescentes, bueno yo un poco más adolescente que él y nos agarrábamos nuestros cuerpos cuando, ella, la entonces novia se iba a la caseta a comprar una soda o a veces él la enviaba por un chicle que ni masticaba sólo para poder darme una mordida en el cuello o lamerme los labios lentamente por un minuto. Éramos bien descaradotes y nos gustaba jugar ese juego de infidelidades también cuando se iba a las dos de la mañana de mi casa. Ha pero como me hacia enojar el canijo cuando me decía que le gustaba mi mamá y que quería cogercela, que yo le diera permiso de ser mi padrastro y claro que le di permiso de ser mi papasito pero el mondrigo se casó con la novia amiga mía y ya de eso hace 5 años. Lo más chido es qué el la quiere mucho y a pesar de que le gusta jugar a la infidelidad conmigo es más fiel que un perrito faldero, eso hace calmar mi moral y apaciguar mis perversiones, sobre todo cuando recuerdo lo que pasaba hace 6 o 7 años. Soy una pinche vergas, dijera Jorge. Soy muchas cosas, yo lo sé. Pero solamente me alcanza para vivir la mitad y el resto lo escribo para que no quede duda de ello.
Para rematar he tenido sueños bastante esquizos… hasta soñé que mataba a mi prima con una navaja, le sacaba las tripas y luego la dejaba tirada en el baño, el cual después de salir lo cerraba con seguro. Changos, pura proyección me dijera Sergio(mi compadre no, sino mi papi, mi amigui) cómo lo extraño, no hace ni la semana que no escucho su voz y ya le extraño demasiado, se vuelve poco a poco en una hermosa costumbre, porque vicio ya es mucho decir. No será mi droga.
Por otro lado ando de un nervio porque werita ya se casa el sábado y cáete pa’tras yo voy a decir el brindis, sin mencionar que tengo que ir supermegaw0w a la fiesta y que muy quizá llore en la misa, chale es que soy bien pinche marica. Ando de un nervio y me creo una rocka.
Ya me enfade de escribir quiero seguir escuchando mobile – lovedrug a gusto y tirada en la cama, luego fumarme un cigarro y después a ver que sale.
Ahhhh que mensa soy ya se me había olvidado mencionar que hace unos día abrí un brazo de esta surRealidad muy mona, sólo hay que pasar y checar, lueguito checaré los comentarios.
jueves, 16 de noviembre de 2006
martes, 14 de noviembre de 2006
Despedida de NN
Estos últimos días han estado para el lado de la chingada. Entre la gripe, tos y las muelas menos en mi boca, me tienen hecha un desmadre. Apenas había superado la ola enorme de gripe y tos que tenía incluyendo el oído medio sordo que traía, perdón, aún traigo gracias a qué me largue el sábado de parranda valiéndome madre mi recuperación. Cómo ha eso de las 7 y media me marca D para decirme que NN estaba con él y qué quería guerra que pasarían por mí en 30 minutos. Yo, qué ya estaba tirada en la cama resignadísima a pasar un sábado en la noche escuchando a Gustavo Cerati( en venganza por no poder ir al concierto que dio) y hojeando unas revistas de moda para seleccionar lo mejor posible mi atuendo en la boda de LyR. Me levanté cómo rayo y abrí inmediatamente mi closet para buscar algo apropiado para salir en estas noches frías y qué no afectará demasiado mi en ese entonces curada gripe. Madres en cuanto alcance a vestirme y arreglar mi cabello, cuando escucho que tocan a la puerta y mis abuelos recibiendo a D. Una vez arriba del carro de NN me sentí con remordimiento porque temprano la Comadre me había estado localizando por mensajitos para ir a casa de AM y yo la bateé bien macizo. Nos fuimos a casa de D no sin antes comprar provisiones para toda la noche de nuestra tkt light, jajajaja, sí light, snif... se me ha quitado un poco lo chica ruda desde que toda la familia P consume las cosas light, quien me manda tener amigos medio maricones, juas, pero cómo les quiero. No es secreto que
cada que me llama D para salir aunque no me sienta muy bien siempre termino en la calle bebiendo a su lado y pasando momentos chingones, todo el qué me conoce bien sabe que no puedo negarme a sus llamadas. Soy tan débil, pero esta vez era más especial todavía que todas las veces anteriores, esta vez NN estaba con él y saldríamos los 3. Desde qué conocí a NN, en el beerday de D no hace mucho, hubo ese click que no con cualquier persona tengo, inmediatamente agarramos el chupe y nos pasábamos el cigarro como si desde siempre hubiéramos compartido nuestras pedas y nuestras sobriedades. El tener tantas cosas en común y sobre todo ese carácter tan alivianado que posee y que a pocas personas les he conocido, en fin, eso fue lo que me levanto de mi cama y me hizo salir en busca de cerveza cuando me estaba cuidando todo lo posible para estar bien, sin mocos y totalmente recuperada. Valió la pena que se me haya vuelto a tapar el oído izquierdo y seguir con tos, sniff. Valió machín la pena porque NN me buscaba para despedirse, pues hoy, Martes se va a Mexicali, la mandaron de su trabajo, se va por dos meses y espero qué le vaya de lo más chingón, me emocioné porque es muy probable que a principios de Enero vaya para allá en un viaje familiar y por lo tanto medio aburrido pero con ella en Mexicali todo será mucho mejor.
Fue una noche de desmadre total, cómo hace mucho no teníamos, creo que desde qué celebramos el día de la independencia de Comadre, que tuvimos una megapornoparty en casa de AM. Terminé hablándole a Comadre para ir por ella porque no soporté el remordimiento de conciencia(sí, después de todo soy tan buena niña... snif) y nos lanzamos en una parranda que terminó a las 6 de la mañana cuando me dejaron en la puerta de mi casa y me baje del carro con un converse en la mano y bien retehappydrunk, pues después de la casa de AM nos fuimos a otra party, pero antes pasamos por T a la salida de su trabajo y nos lanzamos para casa del primo donde hasta me toco preparar unos drinks con lechuguilla, aguuuuuas!... jajaja y el whisky que le quitamos a AM se acabó, todo el alcohol terminó por acabarse y empezó la hora porno, besos tripartitas y todos contra todos dentro de un auto, juas. Puras de esas con la banda drunkie. Lo chingon es qué despedimos a NN cómo ella se lo merece. Espero y pronto festejar su regreso, aunque ande escurriendo el moco, juas.
hay dejo unas imagenes que bien podrían ilustarar los hechos.







Y sí, sigo con una madrecita de tos pero lo qué me tiene medio jodida es la extracción de ayer. Chingao.
cada que me llama D para salir aunque no me sienta muy bien siempre termino en la calle bebiendo a su lado y pasando momentos chingones, todo el qué me conoce bien sabe que no puedo negarme a sus llamadas. Soy tan débil, pero esta vez era más especial todavía que todas las veces anteriores, esta vez NN estaba con él y saldríamos los 3. Desde qué conocí a NN, en el beerday de D no hace mucho, hubo ese click que no con cualquier persona tengo, inmediatamente agarramos el chupe y nos pasábamos el cigarro como si desde siempre hubiéramos compartido nuestras pedas y nuestras sobriedades. El tener tantas cosas en común y sobre todo ese carácter tan alivianado que posee y que a pocas personas les he conocido, en fin, eso fue lo que me levanto de mi cama y me hizo salir en busca de cerveza cuando me estaba cuidando todo lo posible para estar bien, sin mocos y totalmente recuperada. Valió la pena que se me haya vuelto a tapar el oído izquierdo y seguir con tos, sniff. Valió machín la pena porque NN me buscaba para despedirse, pues hoy, Martes se va a Mexicali, la mandaron de su trabajo, se va por dos meses y espero qué le vaya de lo más chingón, me emocioné porque es muy probable que a principios de Enero vaya para allá en un viaje familiar y por lo tanto medio aburrido pero con ella en Mexicali todo será mucho mejor.
Fue una noche de desmadre total, cómo hace mucho no teníamos, creo que desde qué celebramos el día de la independencia de Comadre, que tuvimos una megapornoparty en casa de AM. Terminé hablándole a Comadre para ir por ella porque no soporté el remordimiento de conciencia(sí, después de todo soy tan buena niña... snif) y nos lanzamos en una parranda que terminó a las 6 de la mañana cuando me dejaron en la puerta de mi casa y me baje del carro con un converse en la mano y bien retehappydrunk, pues después de la casa de AM nos fuimos a otra party, pero antes pasamos por T a la salida de su trabajo y nos lanzamos para casa del primo donde hasta me toco preparar unos drinks con lechuguilla, aguuuuuas!... jajaja y el whisky que le quitamos a AM se acabó, todo el alcohol terminó por acabarse y empezó la hora porno, besos tripartitas y todos contra todos dentro de un auto, juas. Puras de esas con la banda drunkie. Lo chingon es qué despedimos a NN cómo ella se lo merece. Espero y pronto festejar su regreso, aunque ande escurriendo el moco, juas.
hay dejo unas imagenes que bien podrían ilustarar los hechos.
Y sí, sigo con una madrecita de tos pero lo qué me tiene medio jodida es la extracción de ayer. Chingao.
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