Huy cuantos nervios, de volver a escribir en esta mi casa, he vuelto como siempre. Ahora sí pueden decir que soy predecible y que inevitablemente volveré cada que me valla de aquí.
Y por otro lado, qué te puedo decir, los días son extremadamente calurosos. Este verano está siendo severo, ya hizo mella en mi. La semana pasada, jueves y viernes estuve intensamente deshidratada. Diarrea, vomito y fiebre por 48 hrs. después un fin de semana calmo. Así podría decir que son mis días ultimamente: calmos de principio a fin.
Pasan tantas cosas que me lo pienso dos veces antes de describir a detalle. Amor, no sé si me lees, pero te extraño. Resultará que sea mejor que no me lea, pues la promesa de mantenernos lejos y sin comunicación me ha costado un poco más de lo que pensé, de cualquier manera ya está todo dicho y cualquier señal de arrepentimiento viene siendo absurda.
Aún así siguen pasando muchas cosas, me he retirado del mercado de la carne, creo que he recibido suficiente y mi ser se encuentra harto de banalidad y placeres baratos.
De pronto descubro que aún me hace daño leer ciertas lineas de cierta pluma. Mi corazón está muy rallado y con aquello de que soy hiperestésica es mejor evitar mirar hacia atrás. Lo bueno es que sólo es una flagelación al ego y no más.
De ahí en fuera todo marcha como se supone debe ser. Menos mal que nos queda este blog para seguirnos encontrando aunque sea efímeramente.

5 firmas:
Sip... lo más difícil de irse es regresar. Pero aquí tienes un abrazo :-)
Los recuerdos que llegan con el calor del verano. Abrazos.
A actualizar links, entonces.
Saludos! :)
De esois malestares también he padecido...
te sigo!
saludos!
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